Actualidad

Conoce los riesgos de consumir alimentos procesados

Manual de Advertencias Publicitarias comienza a regir de manera obligatoria a partir del 17 de junio.
alimentos-procesados
13-06-2019

El 17 junio comienza a regir en el Perú el Manual de Advertencias Publicitarias, y con ello será obligatorio la implementación de octógonos en los alimentos procesados y bebidas no alcohólicas cuyo contenido de sodio, azúcar, grasas saturadas y trans excedan los parámetros establecidos.

Cabe mencionar que el objetivo de este manual es disuadir a la población de adquirir aquellos productos que sean más nocivos para la salud, a fin de frenar los índices de sobrepeso y obesidad que han aumentado de manera alarmante en el país.

Es bajo ese contexto que surgen las cuatro etiquetas que desde el próximo lunes 17 será oficial la presencia de los octógonos en los alimentos: Alto en azúcar, alto en sodio, alto en grasas saturadas y grasas trans.

El director general de la Dirección General de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública del Ministerio de Salud, Gustavo Martín Rosell de Almeida, explica qué ocurre si, pese a la advertencia, seguimos consumiendo estos alimentos:

Productos Altos en Azúcar: Un consumo regular de alimentos altos en azúcar trae como consecuencia un aumento de la grasa corporal; así como producir enfermedades como hígado graso, resistencia a la insulina y diabetes.

Productos Altos en Sodio: El consumo constante de estos alimentos genera un aumento de la cantidad de agua en el cuerpo, además de provocar un incremento de la presión arterial que puede desencadenar una hipertensión arterial crónica, que a largo plazo trae consecuencias como fallas cardiacas y renales.

Productos Altos en Grasas Saturadas: Una alta cantidad de grasas saturadas está ligada a un aumento de la grasa acumulada en nuestro cuerpo, lo que puede generar un colesterol alto, factor que puede desencadenar en un infarto al corazón y al cerebro.

Productos Grasas Trans: Este tipo de grasa puede ser más perjudicial que la saturada. El consumo de alimentos transgénicos puede tener efectos negativos a la salud como aparición de alergias, aparición de genes resistentes a los antibióticos, mayor incremento de contaminación en los alimentos, daño al hígado, entre otros.