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OPINIÓN | Luis Angeles Laynes: El reto para el próximo año

La población también tiene un rol importante que jugar para elegir a los mejores candidatos, honestos y comprometidos con el país.
COLUMNA-DVERTIZ
09-10-2019

Luego que el presidente Martín Vizcarra decidiera disolver el Congreso de la República, la atención de los peruanos se centra, sin duda, en dos temas fundamentales. Uno, que el gobierno empiece a atender con obras las necesidades que desde hace un tiempo reclama la población, y las elecciones que se vienen para el 26 de enero de 2020, en que la ciudadanía debe elegir a los nuevos 130 parlamentarios.

En cuanto a lo primero, ayer el presidente Vizcarra anunció que emitirá un decreto de urgencia para reactivar las 495 obras paralizadas a nivel de gobierno central, 372 de los gobiernos regionales y también las de las municipalidades de todo el país con las que suman en total unas seis mil. Ello tras el informe del contralor Nelson Shack, que advirtió diario Exitosa en su portada.

Ante alcaldes de todo el país, con los que se reunió en Palacio de Gobierno, el mandatario dijo que hará viable un proyecto de Contraloría para que esas obras paralizadas se reanuden y puedan concluirse en los próximos 12 meses. En hora buena.

Sobre las elecciones legislativas convocadas por el mandatario para el 26 de enero, ya los representantes de varias agrupaciones han expresado su disposición de participar en las mismas. Algunos han adelantado que presentarán a sus nuevos cuadros en sus listas de candidatos, quizá pensando en los comicios generales del 2021, teniendo en cuenta que el próximo Parlamento tendrá una duración de un año y dos meses de gestión, aproximadamente.

Sin embargo, la realidad es distinta si algunos políticos ya hablan de lo que debe ser y hacer el nuevo Congreso. Desde la izquierda, que ya está en campaña en las calles, hablan incluso de una nueva Asamblea Constituyente para cambiar la Carta Magna vigente, otros de modificar solo el capítulo referido al modelo económico.

Por eso, no es tan cierto que no tenga mucha importancia la composición del nuevo Parlamento. De lo que haga puede cambiar el futuro político del país y es así que algunos representantes y líderes de organizaciones políticas ya hacen números sobre la cantidad de legisladores que puedan llevar al nuevo Poder Legislativo.

Ante este panorama, la población también tiene un rol importante que jugar, para elegir a los mejores candidatos, honestos y comprometidos con el país. No cabe duda que los futuros padres de la patria no serán como los disueltos legisladores. Pero la ciudadanía tiene que prepararse para saber elegir, conocer bien las propuestas de todos los partidos porque en juego está el futuro del país.