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OPINIÓN | Manuel Altamirano: "Los héroes anónimos"

"Señor presidente, no se olvide que los trabajadores de limpieza son héroes anónimos y que tienen familias que mantener".
24-04-2020

Al principio de la cuarentena veíamos por señal abierta que los vecinos dejaban en la puerta de sus domicilios bolsas con víveres para los trabajadores

de limpieza pública, también se hizo propaganda para que en las bolsas de desperdicios se agregue un poco de lejía y así proteger en algo a estos trabajadores.

Las empresas encargadas de recoger residuos sólidos han entregado a sus trabajadores implementos de seguridad para que puedan protegerse del COVID 19 en pos de velar por la salud de ellos, pero hay un problema que se cierne sobre este servicio y es la suspensión, ya que por la falta de liquidez estas empresas no tienen como pagar a sus empleados.

La semana pasada, la Sociedad Nacional de Residuos Sólidos (Sonares) ha hecho públicasu preocupación de que el servicio de limpieza pública no debe parar, puesto que en las circunstancias actuales una paralización sería de graves consecuencias para la salud de la población nacional.

La paralización del servicio estaría relacionada a la falta de pagos a su personal, puesto que la recaudación cero de arbitrios imposibilita a los municipios a pagar el servicio.

Recordemos que a diferencia de otros servicios públicos que se brindan, la limpieza pública comprende recolección, transporte, disposición final y barrido de calles, y esta se paga con el dinero del cobro de los arbitrios, que ahora no se hace efectivo.

Es decir, si la Municipalidad no paga por el servicio la empresa no podrá pagarle al trabajador que realiza tal servicio, rompiendo así la cadena de pago y perjudicando a todos los involucrados (ciudadanos incluidos), por tal motivo el SONARES ha elaborado una propuesta para que este sector no se paralice.

Le ha solicitado al gobierno que efectúe transferencias presupuestales a todos los distritos del país con más de 50,000 habitantes y que este dinero sea destinado exclusivamente a financiar los servicios de limpieza pública, además que durante el periodo que dure la emergencia sanitaria se establezca a favor de todas las municipalidades del país no pagar el IGV, para que cuenten con un presupuesto mayor y esa diferencia se destine a los servicios de limpieza pública, para que así este sector no colapse.

Señor presidente, no se olvide que los trabajadores de limpieza son héroes anónimos y que tienen familias que mantener, son parte de la cadena de pagos tanto ellos como las empresas que los contratan, pero sobre todo este servicio no puede parar por la salud de la población.