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OPINIÓN | Víctor López García: Adaptarse a las nuevas realidades

Requerimos de líderes y dirigentes lúcidos y coherentes respecto a qué hacer y cómo hacerlo en un país integrado a un mundo global.
mundo
19-08-2019

Hay quienes vienen sosteniendo que en la política ya no existen izquierdas y derechas; que ahora todas las opciones son iguales o se parecen; o apenas hay leve distinción entre ellas. Que ahora el mundo se divide entre diversos tipos de capitalismo: norteamericano, europeo, oriental, latinoamericano. Con algunas excepciones como China, Corea del Norte, Cuba. Que el mundo es regido por la libertad en lo ideológico, la democracia en lo político y el mercado en lo económico. Que ya se acabaron las ideologías del pasado entre capitalismo y comunismo. Que hemos llegado al "fin de la historia", apareciendo un "mundo unipolar“, como lo planteara Francis Fukuyama desde hace cerca de tres décadas luego del derrumbe del "socialismo realmente existente" en Europa Oriental, que dominaba casi la mitad del mundo. Que la contradicción fundamental ya no es entre proletarios y burgueses. Que la clase obrera ya no es la vanguardia de la revolución; sino la clase empresarial. Que el mundo se divide más entre civilización y barbarie. Que la ciencia y la tecnología han superado a la economía y la política en el liderazgo global. Que es la educación y la cultura los vectores fundamentales para hacer sustentable y sostenible la economía y la política.

Todo está en cuestión y debate, pero hay megatendencias de la globalización que marcan las nuevas realidades hacia las que tenemos que adaptarnos. Se trata de ponernos a tono con los tiempos y acorde con los cambios. En el plano ideológico el mundo marcha hacia la libertad en sus más diversas expresiones. En el ámbito político el orbe se rige cada vez más por la democracia y mucho menos por la dictadura. En el campo económico prima el mercado en los más recónditos confines del universo. En el contexto social rige más la equidad y la justicia en las dinámicas de la gestión pública y la gerencia privada. En el espacio cultural la humanidad es cada vez más plural e inclusiva; cada vez hay menos espacio para las exclusiones y marginaciones de todo tipo y naturaleza. En el plano educativo se impone la calidad y la excelencia en la formación de los recursos humanos. En el campo de las organizaciones se exige la eficacia y la competitividad. En el campo de la política los pueblos exigen de sus líderes y gobernantes que sean eficientes y transparentes.

Es en el marco de estas dinámicas internacionales que marcan las megatendencias universales, es que tenemos que ubicar el rol que les corresponde a los agentes económicos, a los agentes sociales y a los protagonistas políticos del país. Requerimos de líderes y dirigentes lúcidos y coherentes respecto a qué hacer y cómo hacerlo en un país integrado a un mundo global. Identificados y comprometidos con los intereses nacionales y las demandas populares. Que tengan capacidad, calidad y condiciones para asumir conocimientos y habilidades el quehacer que les corresponda. Que tengan carácter, comportamiento y conducta; respetar y hacerse respetar. Que sean serios, serenos y responsables. Que sean éticos y morales. Que tengan pensamientos, sentimientos y emociones ante el desafío de la compleja y complicada realidad que hay que enfrentar y superar.