Judiciales
Renuncia en el TC

Luz Pacheco renunció a la presidencia del Tribunal Constitucional a cuatro meses de acabar su mandato

La magistrada Luz Pacheco ha renunciado a la presidencia del Tribunal Constitucional, cargo público que ocupó desde septiembre de 2024.
Luz Pacheco renuncia a la presidencia del Tribunal Constitucional Foto: difusión
27-05-2026

Esta mañana, Luz Pacheco Zerga confirmó a Exitosa que presentó su renuncia irrevocable a la presidencia del Tribunal Constitucional (TC), cargo público que ocupó desde septiembre de 2024.

En su corto mensaje, la magistrada precisó que permanecerá en su función hasta el próximo domingo 31 de mayo y aclaró que continuará ejerciendo responsabilidades como integrante de la corte constitucional.

Luz Pacheco deja el TC a cuatro meses de culminar su mandato

La magistrada Luz Pacheco comunicó su decisión de dejar la presidencia del TC a cuatro meses de culminar su mandato, cuando se cumplían los dos años que concluye el periodo del presidente. 

Según la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, el presidente del TC es elegido por los magistrados que integran el órgano independiente, mediante un votación secreta que se lleva a cabo en una sesión del Pleno.

Ante la renuncia de Pacheco, el Pleno del TC deberá elegir a un nuevo presidente, mientras tanto, el cargo será asumido de manera interina por el vicepresidente Helder Domínguez Haro.

Cabe precisar que el Pleno del Tribunal Constitucional tiene previsto sesionar este jueves 28 y viernes 29 de mayo.

Luz Pacheco fue elegida como presidenta del Tribunal Constitucional en setiembre de 2024.

Con su designación en septiembre de 2024, Luz Pacheco Zerga se convirtió en la segunda mujer en ocupar la presidencia del Tribunal Constitucional. En este tiempo, ha intervenido en casos sobre derechos humanos, violaciones a los derechos humanos y relación entre las competencias de entidades. 

Uno de sus pronunciamiento más controversiales fue su voto a favor de la excarcelación del fallecido expresidente Alberto Fujimori, a pesar de las condenas internacionales por violaciones a los derechos humanos y delitos de corrupción.

La magistrada también defendió la postura del tribunal frente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), asegurando que el Estado peruano, así como sus jueces constitucionales, "no se encuentran obligados a someternos a ese mandato porque no tiene legitimidad" cuando la Corte emite sentencias contrarias a la Convención Americana.