Keiko Fujimori cuestiona al Congreso por demora en otorgamiento de facultades: "Están poniendo a prueba nuestra paciencia"
Desde la ciudad de Chincha, durante una actividad oficial de prevención, la presidenta Keiko Fujimori lanzó una contundente crítica al Congreso por la prolongada dilatación en el debate de las facultades legislativas solicitadas. Para la mandataria, la inacción resulta inaceptable frente a las amenazas inmediatas del país.
"Tenemos dos grandes problemas de urgencia: el fenómeno El Niño y la delincuencia. Se ha presentado un pedido de facultades al Congreso de la República; llevan cuatro semanas y hasta ahora, nada. Están poniendo a prueba nuestra paciencia", sentenció la jefa de Estado, evidenciando el nivel de desgaste entre ambos poderes.
Paciencia republicana frente a la crisis de seguridad
El mensaje del Ejecutivo aclaró que la crisis de inseguridad ciudadana debe primar sobre cualquier diferencia o cálculo político. Fujimori subrayó que el paquete normativo busca herramientas urgentes para frenar el desborde criminal. Asimismo, respaldó la posición de su primer ministro, Luis Galarreta, quien un día antes también expresó lo mismo.
"Hoy, esperamos obtener noticias positivas, porque esto no se trata de gobierno, se trata de medidas que se van a tomar para poder enfrentar mejor a esta lacra, esta delincuencia. Hemos escuchado también al primer ministro que están poniendo a prueba su paciencia republicana. [...] El tener respeto por la democracia no es un signo de debilidad, muy por el contrario, es un respeto a nuestras normas, a nuestras leyes".
El ultimátum contra el crimen organizado
A pesar del evidente malestar por el estancamiento de las iniciativas en las respectivas comisiones congresales, la mandataria optó por mantener la expectativa de alcanzar un consenso cívico. Sin embargo, su discurso concluyó con una advertencia ineludible sobre las acciones del Estado en caso de una negativa.
"Estaremos atentos a lo que el Congreso determine hoy y esperemos que estén a la altura de la problemática que atraviesa nuestro país. También le decimos a la población que tomaremos todas las medidas necesarias para enfrentar este flagelo, nos otorguen o no nos otorguen facultades, todo dentro del marco democrático, por supuesto. ¡Aquí el único golpe que va a haber va a ser el golpe contra la criminalidad organizada!".
Las declaraciones presidenciales marcan un punto de quiebre en la dinámica política actual, trasladando de forma estratégica toda la presión hacia las bancadas legislativas. El Gobierno ha dejado en claro que, aunque valora la institucionalidad democrática, no condicionará su agenda de seguridad nacional a los lentos tiempos parlamentarios.
Esta postura busca proyectar liderazgo ante una ciudadanía agobiada por el crimen, obligando al Congreso a decidir si colabora con la gobernabilidad o si asume el costo político frenar las estrategias del Ejecutivo. Ello se conocerá este marte y miércoles en las sesiones convocadas por la Comisión de Constitución para debatir este pedido.