Política
Conteo de votos

Protestas tras resultados de segunda vuelta no pueden hacerse bajo narrativas de fraude sin fundamento, advierte analista

El politólogo Iván Arenas defendió el derecho a la protesta, pero cuestionó las movilizaciones convocadas bajo argumentos sin evidencia, recordando lo ocurrido con Rafael López Aliaga en la primera vuelta.
Arenas cuestionó llamados a protestas ante conteo de votos adverso. (Composición Exitosa)
11-06-2026

En entrevista con Exitosa, el analista político Iván Arenas reflexionó sobre las convocatorias a manifestaciones tras la ligera ventaja de Keiko Fujimori en el conteo oficial de votos.

Si bien reconoció el derecho ciudadano a la protesta, advirtió que estas no deben realizarse bajo narrativas de fraude sin fundamento, pues ello debilita la institucionalidad democrática y genera un clima de confrontación innecesario.

El derecho a protestar

Arenas subrayó que las movilizaciones son legítimas cuando responden a problemas objetivos que afectan a la población. Sin embargo, cuestionó que se convoquen marchas (sobre todo violentas) o deslegitimadoras basadas en relatos sin pruebas contundentes.

"Lo que no puedes hacer es salir a movilizar o hacer algún tipo de protesta, además si son violentas, con base a un relato o narrativa de un fraude que probablemente nunca existió y nunca va a existir".

El analista recordó lo ocurrido en la primera vuelta con Rafael López Aliaga, quien tras quedar fuera de la segunda vuelta sostuvo una narrativa de fraude e incluso convocó a la "insurgencia civil". Arenas lamentó que incluso se llegara a hostigar al presidente del JNE, Roberto Burneo, en su domicilio, sin que estas acciones fueran sancionadas.

"No es posible que el señor López Aliaga salga con sus militantes a decir que hubo un fraude e insultar al presidente del Jurado Nacional de Elecciones".

Riesgo de repetir la narrativa

Arenas advirtió que desde el otro bando político podría repetirse la misma estrategia de deslegitimar el proceso electoral. Aunque Roberto Sánchez no ha sostenido públicamente la existencia de fraude, sectores de su partido y simpatizantes ya han anunciado movilizaciones, mientras el candidato convocó a una plenaria con sus diputados y senadores electos.

"Es legítima la protesta, incluso la gente puede rebelarse contra un gobierno que considera usurpador, pero lo que no podemos hacer es que, bajo una narrativa que no tiene ningún tipo de evidencia, podamos salir todos a la calle".

Democracia y calle

El analista reflexionó sobre la disyuntiva que se crea cuando, pese a que las autoridades son elegidas por votos, sectores opositores recurren a las calles para cambiar el desenlace.

"La democracia ha permitido que el voto popular va a decidir quién va a ser presidente. Pero aquí, cuando tú llamas a una asamblea o a un plenario, lo que estás haciendo es llamar a las calles para que sean la gran decisora de lo que va a pasar en el país. Yo tengo entendido que el decisor era el voto, pero algunos quieren que sea la calle, con movilizaciones y protestas".

El análisis de Iván Arenas plantea un llamado a la responsabilidad política: reconocer el derecho a la protesta, pero evitar que se convierta en un instrumento para sostener narrativas de fraude sin evidencia.

En un contexto de polarización y mínima diferencia en el conteo, el riesgo de que las calles sustituyan al voto como decisor final es una amenaza directa a la institucionalidad democrática.