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Desde hace diez años

Día de la Mujer: Maritza Saldaña, mujer luchadora que sacó adelante a sus tres hijos como barrendera

Con su carrito y escobas, Maritza Saldaña se despierta a las 4:00 a.m. con un mismo objetivo: que nada le falte a sus hijos. Conoce su historia aquí.
Maritza Saldaña trabaja como barrendera desde hace diez años. (Archivo)
08-03-2023

El sol aún no ha salido, pero ella ya despertó. Aún cuando la oscuridad de la noche domina las calles del Perú, Maritza Saldaña ya emprendió su viaje al Centro de Lima para empezar su jornada laboral como barrendera de la capital con una sola consigna: sacar adelante a su familia sola.

Y es que Maritza Saldaña es una madre de tres hijos que desde hace diez años se dedica a la limpieza de los espacios públicos de Lima para ser el sostén de su hogar. 

Pese a la poca valoración que recibe su trabajo, sus dos hijos y su hija menor son la motivación suficiente para cada madrugada salir a laborar desde las 4:00 a.m.

"Mis hijos, trabajo por que terminen sus estudios. Trabajando en limpieza he salido adelante con mis tres hijos", afirma a Exitosa.

Este es el testimonio de Maritza Saldaña

De día o de noche. No importa si hace frío o calor, Maritza Saldaña sale a cumplir con su labor, aunque muchas veces no se reconozca el sacrificio y la importancia que su trabajo requiere.

Su carrito y sus escobas en mano son las herramientas con las que Maritza y sus compañeros de jornada se encargan dar la mejor versión de Lima y, especialmente, mantener a sus familias.

Producto de este esfuerzo, ella llega a su casa sabiendo que cada vez falta menos para haber cumplido con entregarle todo a sus descendientes. Y es que, según cuenta, la única que falta terminar sus estudios es la princesa de la casa, su hija menor.

"Mi hijo ya acabó sus estudios en Administración. Ya solo queda la chiquita", indica.

Por esta razón, considera que tiene prohibido rendirse y, junto a sus compañeros, seguir limpiando las calles de la ciudad.

Seguir adelante

Trabajar como barrendera no ha sido una tarea fácil para esta mujer luchadora desde sus inicios. No solo por su labor misma, sino también por la estigmatización que puede recibir, el frío en el que puede trabajar o las enfermedades a las que se expone.

Sin embargo, el episodio más duro para ella fue perder a su esposo, quien la acompañaba antes de fallecer.

"Mi esposo falleció en la etapa de Covid 19. Él antes estaba conmigo, pero ahora estoy sola", cuenta.

Pese a ello, nuestra protagonista no cesa y trabaja sin descansa para que a su familia no le falte nada.

En casa son un equipo

Cuando su jornada termina, ella llega a su casa. Allí, para reducir el peso de las tareas domésticas, cuenta que se organiza con sus hijos para dividirse los quehaceres. Por eso, en casa, son un equipo.

"Tengo apoyo de mis hijos en casa. Entre todos nos ayudamos y seguimos ahí", señala.

Finalmente, envía un mensaje de motivación a las demás mujeres que se dedican a la limpieza de espacios públicos.

"Luchemos y trabajemos por nuestros hijos", sostiene.