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Familia denuncia abuso

Hermanos denuncian presunta intervención irregular en Chancay: Policías exigieron claves sus celulares

La madre de los jóvenes asegura que efectivos de la PNP los detuvieron sin flagrancia, los agredieron y les pidieron desbloquear sus teléfonos ante sospechas tras llamada de vecinos.
Jóvenes fueron detenidos tras el llamado de vecinos por presuntos ilícitos. (Composición Exitosa)
23-06-2026

Un nuevo episodio de presunto abuso policial se registró en el distrito de Chancay, al norte de Lima. Dos hermanos denunciaron haber sido retenidos de manera irregular por efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP), quienes, según su madre, les exigieron las claves de acceso de sus celulares y los agredieron durante la intervención.

El caso, acompañado de videos difundidos por la familia, pone bajo la lupa a elementos policiales y los límites de sus facultades y la protección de los derechos ciudadanos.

La intervención cuestionada

De acuerdo con el testimonio de Ivette Fiorella Ching López, madre de los jóvenes, el menor de sus hijos salió a pasear a sus mascotas cerca de la bajada a la playa, mientras que el mayor, Alfonso José Junior Huilca Ching, llegó en moto desde Lima para encontrarse con él.

Ambos coincidieron con un amigo y se encontraban caminando cuando fueron interceptados por dos policías en una moto lineal. La intervención habría sido motivada por una llamada de un vecino que denunció consumo de drogas en la zona.

Los jóvenes mostraron disposición a identificarse con su DNI, salvo el menor que no lo llevaba consigo. Sin embargo, la situación escaló cuando los agentes solicitaron revisar sus pertenencias y desbloquear los celulares, alegando sospechas de ilícitos tras ver que el mayor tenía dos dispositivos en su poder.

Junior Huilca, estudiante de Derecho, respondió que estaba dispuesto a colaborar, pero que cualquier registro debía realizarse en una comisaría y bajo un procedimiento formal.

Denuncian agresión y contradicciones

Según la madre, al negarse a entregar sus equipos en el lugar, los policías habrían comenzado a intimidar y agredir al joven, incluso utilizando la vara de ley de manera irregular. El mayor, con conocimientos en defensa personal, intentó resistir, pero finalmente fue reducido y detenido. El hermano menor también fue arrestado por grabar los hechos.

La familia denuncia además inconsistencias en el parte policial: mientras un agente señaló que el joven tenía tres celulares, el acta oficial registra dos; el registro de drogas resultó negativo, pese a que los policías afirmaron haber percibido olor a marihuana.

Asimismo, acusan que los dispositivos fueron dañados durante la intervención, aunque en el acta se consignó que ya estaban en mal estado.

Parte policial señala que los intervenidos no poseían drogas y solo dos celulares por parte del mayor.

Debate legal y audiencia

El abogado de la familia cuestionó que en la audiencia de hábeas corpus el juez se enfocara en las lesiones de los policías y no en los agravios denunciados por los hermanos. Señaló que la intervención se volvió ilícita al solicitar los celulares sin flagrancia y que la prisión preventiva dictada por el juez vulnera el artículo 53 del Código Procesal Penal.

"No está contemplado en ninguna norma que un ciudadano entregue su celular y sus claves a la solicitud de un efectivo policial, salvo que exista flagrancia", enfatizó.

El caso de los hermanos Huilca Ching pone en discusión los límites de las atribuciones policiales y la necesidad de protocolos claros para evitar abusos. La denuncia de retención irregular, exigencia de claves y agresión física genera preocupación en un contexto de creciente desconfianza hacia las instituciones de seguridad.

Mientras la PNP sostiene que actuó en respuesta a una alerta ciudadana, la familia insiste en que se vulneraron derechos fundamentales. El desenlace judicial será clave para definir responsabilidades y marcar precedentes sobre el respeto a la legalidad en las intervenciones policiales.