Terremoto en Yungay: A 56 años del desastre natural más devastador que ha sufrido el Perú
Así como hoy, pero en 1970 ocurrió el que es considerado el desastre natural más devastador y trágico que ha sufrido el Perú en toda su historia. Se trata del terremoto de magnitud de 7.9 ocurrido en Huaraz, región Áncash, el cual ocasionó una avalancha en el nevado Ranrahirca del Huascarán, provocando la desaparición casi en su totalidad de la localidad de Yungay.
En memoria de la tragedia ocurrida hace 56 años, se conmemora en todo el país el Día Nacional de la Solidaridad y Reflexión en la Prevención de Desastres, así como del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd), sistema funcional que tiene como finalidad, identificar los riesgos asociados a peligros, priorizar la prevención para evitar la generación de nuevos riesgos, reducir o minimizar sus efectos, además de la preparación y respuesta ante situaciones de emergencia o desastre.
Evento sísmico liberó energía equivalente a 27 000 bombas atómicas
Según cifras oficiales, en solo 45 segundos, más de 70 000 personas murieron, aproximadamente 150 000 resultaron heridas y cerca de 800 000 quedaron damnificados, debido a que el movimiento telúrico provocó el desplome del 80 % de las viviendas de Huaraz, así como la desaparición de otros 20 000 habitantes de Yungay.
La caída del enorme fragmento de hielo de unos 800 metros de ancho y 1 000 de largo que se desprendió de la montaña se convirtió a los pocos minutos en un aluvión de lodo, el cual tuvo una caída libre de 200 kilómetros por hora.
Fueron en total 40 millones de metros cúbicos de hielo, lodo y piedras los que se desprendieron del nevado y en escasos tres minutos llegaron y sepultaron a la ciudad de Yungay, ocasionado la muerte de casi toda su población. Las pocas personas que lograron salvarse es porque llegaron a tiempo al cementerio de la ciudad donde actualmente está la imagen del Cristo Redentor.
Hernando Tavera, presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú (IGP), indicó a la Agencia Andina que el evento sísmico liberó energía equivalente a 27 000 bombas atómicas y debido a la ubicación de su epicentro y profundidad, cerca de Chimbote, provocó tres efectos secundarios más importantes: un tsunami con olas que probablemente no sobrepasaron los dos metros, por ello no generaron daños importantes, procesos de licuación de suelos (rajaduras y hundimientos) y deslizamientos de zonas altas de piedras, tierra, lodo o masas de hielo.
¿Qué es el Combo de la Supervivencia?
El INDECI recuerda tener a la mano el Combo de la Supervivencia, el cual está conformado por la mochila para emergencias y la caja de reserva, ambas deben contener provisiones básicas para que las familias afronten los primeros días ante una emergencia determinada.
Es importante precisar que, la mochila de emergencia contiene artículos indispensables para que las personas puedan sobrevivir las primeras 24 horas después del suceso. En ese sentido, lo recomendable es una mochila por cada dos personas.
Por su parte, la caja de reserva lleva consigo artículos necesarios para que una familia pueda vivir del segundo al cuarto día de la emergencia, y su implementación debe estar diseñada para todos los miembros del hogar.
Teniendo en cuenta lo señalado por la entidad adscrita al Ministerio de Defensa, la mochila de emergencias debe contener los siguientes insumos:
- 1 litro de agua por persona.
- Enlatados.
- Galletas.
- Una manta pequeña polar.
- Alcohol en gel.
- Mascarillas.
- Artículos de higiene.
- Linterna a pilas.
- Radio portátil.
- Silbato para dar alertas o avisos.
Si en caso se tenga entre los integrantes de la familia a un bebé, una mujer gestante o un adulto mayor, se deben incluir objetos como: biberones, pañales, papillas, mantas, abrigo extra, termómetro, entre otras cosas más que puedan ser requeridas.
Del mismo modo, la caja de reserva está compuesta por un botiquín de primeros auxilios, comida enlatada, botellas de agua, chocolate en barra, una manta polar, ropa, papel higiénico, linterna, radio, silbato, platos, alimentos para mascotas y dinero en monedas.
Tal como es reiterativo, durante y después de la actividad sísmica es fundamental mantener la calma, alejarse de ventanas y objetos que puedan caerse debido al movimiento telúrico, así como, permanecer en un lugar seguro y no realizar llamadas porque las líneas suelen saturarse.