Impactante meteoro estalló sobre Estados Unidos: Estruendo hizo temblar casas y quedó registrado en videos
Un fenómeno astronómico excepcional captó la atención de miles de personas el pasado sábado 30 de mayo, cuando un meteoro de gran magnitud se desintegró en cielo del noreste de Estados Unidos, específicamente sobre los estados de Massachusetts y New Hampshire.
Según informó la NASA, la explosión de esta "bola de fuego" liberó una energía descomunal equivalente a 300 toneladas de TNT, lo que generó estruendos tan potentes que sacudieron viviendas y se escucharon en varios puntos de la región de Nueva Inglaterra.
Meteoro estalló sobre el cielo de Estados Unidos
A pesar de ocurrir durante la tarde, el brillo del meteoro fue tan intenso que desafió la luz solar. Conforme con los reportes de la Sociedad Meteorológica Americana (AMS, por sus siglas en inglés), diversos testigos presenciales describieron el evento como una "estrella fugaz en el cielo diurno".
En localidades como Hudson Falls, Nueva York, y Stowe, Vermont, los ciudadanos informaron que el "fuego caído" era perfectamente visible contra el cielo luminoso, destacando la magnitud del bólido que se desplazaba a más de 120,000 kilómetros por hora.
La agencia espacial de Estados Unidos aclaró, a través de su subdirectora de prensa Jennifer Dooren, que este suceso no guarda relación con alguna lluvia de estrellas ni de basura humana en el espacio, sino que se trató de un objeto natural proveniente del universo.
En otra perspectiva, el satélite GOES-19 de la NOAA también logró captar el rastro de luz mientras el objeto se fragmentaba al ingresar a la atmósfera. Las imágenes, presentadas a continuación, han sido compartidas por el Instituto Cooperativo para la Investigación Atmosférica (CIRA)
El motivo de la estruendosa explosión
La principal duda entre los residentes que sintieron temblar sus hogares fue la causa del fuerte ruido. La explicación científica reside en la velocidad y la energía de la desintegración.
Al viajar a una altitud de 40 millas (unos 64 kilómetros), la presión atmosférica causó que el meteoro se fragmentara violentamente. Esta ruptura liberó una onda de choque masiva que, al transformarse en energía acústica, fue percibida como una serie de explosiones o truenos profundos.
Pese al alarmante estruendo provocado por la onda de choque a más de 60 kilómetros de altitud, el evento no causó daños materiales y sirvió para que los científicos recopilaran valiosos datos gracias al monitoreo satelital y a los reportes de los propios ciudadanos.