Alerta mundial por El Niño: ONU advierte que fenómeno sería el más fuerte en 40 años
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo especializado de la ONU, lanzó una advertencia que ha generado preocupación internacional: el actual fenómeno de El Niño podría convertirse en el más intenso registrado en las últimas cuatro décadas. Según los reportes, las temperaturas en el Pacífico ecuatorial central y oriental se encuentran entre 2,2 °C y 2,6 °C por encima de lo normal, un nivel que no se veía desde los años ochenta.
El organismo señaló que la probabilidad de que El Niño persista hasta febrero de 2027 es prácticamente del 100 %, lo que significa que sus efectos se prolongarán durante buena parte del próximo año. La advertencia incluye la posibilidad de sequías severas, inundaciones, olas de calor extremo e incendios forestales en distintas regiones del mundo.
Impacto del cambio climático
Aunque El Niño es un fenómeno natural, la OMM subrayó que el calentamiento global está amplificando sus consecuencias. El exceso de calor acumulado en los océanos se transfiere lentamente a la atmósfera, lo que podría convertir a 2026 y 2027 en los años más cálidos jamás registrados.
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el planeta se encuentra en una "zona de peligro" por la combinación de eventos extremos y falta de preparación en varios países.
Consecuencias previstas
Los efectos de este episodio de El Niño se sentirán en múltiples ámbitos que abarcarían:
- Agricultura: riesgo de pérdidas masivas de cultivos por sequías en América del Sur y África, y por inundaciones en Asia.
- Recursos hídricos y energía: presión sobre sistemas eléctricos por olas de calor y escasez de agua potable en regiones vulnerables.
- Salud pública: mayor incidencia de enfermedades vinculadas al calor, como golpes de calor, y problemas derivados de la falta de agua segura.
- Infraestructura: daños en carreteras, viviendas y sistemas de transporte por lluvias extremas y desbordes de ríos.
Llamado a la acción
La ONU instó a los gobiernos a reforzar sus planes de contingencia, invertir en resiliencia comunitaria y coordinar acciones internacionales para mitigar los impactos. La advertencia busca que los países no solo reaccionen ante la emergencia, sino que anticipen medidas de prevención, especialmente en sectores como agricultura, salud y gestión de desastres.
El Niño de 2026-2027 se perfila como un fenómeno histórico. Su magnitud dependerá de la evolución de las temperaturas oceánicas, pero su impacto estará determinado por la capacidad de respuesta de los Estados. La advertencia de la ONU es clara: el mundo debe prepararse para enfrentar el episodio más fuerte en 40 años.