Chiclayo: Ordenanza permitirá hasta dos mascotas por hogar para promover la tenencia responsable
La Municipalidad Provincial de Chiclayo ha puesto en marcha una de las normativas más controvertidas de la presente gestión: la ordenanza que promueve la protección y tenencia responsable de animales.
La medida, que impone restricciones con respecto a la convivencia con mascotas, ha desatado una ola de críticas entre los vecinos, obligando a las autoridades a dejar abierta la puerta para un posible reajuste en los artículos más restrictivos.
Registro obligatorio y sanciones económicas
La nueva legislación local no solo limita el número de mascotas, sino que establece un control administrativo estricto sobre cada animal en la ciudad. Según la normativa, todas las familias chiclayanas están obligadas a inscribir a sus perros y gatos en el departamento veterinario municipal. Este censo busca crear una base de datos real para gestionar la salud pública y la seguridad ciudadana.
Para aquellos hogares que ya superan el límite de dos mascotas, la ordenanza establece un procedimiento excepcional: se deberá solicitar una autorización formal ante la municipalidad.
De no contar con este permiso, los propietarios se enfrentan a sanciones económicas considerables. La multa por exceder el número permitido sin autorización asciende al 20% de una Unidad Impositiva Tributaria (UIT), lo que equivale actualmente a S/ 1,030 soles, un monto que busca disuadir la acumulación irresponsable de animales.
Respaldo político y objetivos de la norma
La máxima autoridad municipal fue clara al señalar que esta no es una decisión aislada, sino un consenso técnico y político destinado a mejorar la fiscalización en la ciudad. Según detalló Janet Cubas, la ordenanza fue aprobada por un total de 15 regidores, quienes coincidieron en la urgencia de impulsar una verdadera tenencia responsable de las mascotas.
El eje central de esta restricción no es solo el número, sino la identificación de los propietarios ante eventuales conflictos o emergencias sanitarias. La alcaldesa enfatizó que la medida busca evitar que, ante cualquier situación de mordeduras u otro caso de afectación a terceros, nadie quiera hacerse cargo del hecho.
Sin embargo, ante el malestar expresado por asociaciones de rescatistas y ciudadanos que consideran la medida como una intromisión en la vida privada, Cubas ha mostrado una postura más flexible. La autoridad ha señalado que, ante los diversos cuestionamientos, "amerita que el área técnica pueda revisar la ordenanza y plantear, de ser el caso, alguna modificación".
La ordenanza de Chiclayo intenta resolver un problema real de irresponsabilidad y falta de control, pero ha tropezado con la sensibilidad de una ciudadanía que considera a las mascotas como parte integral de su familia.