Contraloría alerta que corrupción y lavado de activos le cuestan más de 20 mil millones de soles al país
Cada vez, falta menos para conocer los resultados de la segunda vuelta de las elecciones generales 2026. Con ello, el gobierno entrante podrá comenzar a trabajar en el traspaso de poderes con la actual gestión de José Balcázar y, tras ello, atender las urgencias que azotan al país como la crisis de inseguridad, la corrupción, entre otros.
Corrupción y lavado de activos le cuestan millones al país
Por ejemplo, un reciente informe de la Contraloría General de la República reveló una alarmante cifra. De acuerdo al organismo, las pérdidas ocasionadas por corrupción y delitos de funcionarios superan los S/24,000 millones anuales.
A eso se le suma que el lavado de activos ha alcanzado un mayor protagonismo en el país en los últimos años los cuales han infiltrado todo nivel de infraestructura del Ejecutivo. Además, las divisas provenientes del mundo criminal suelen ingresar a la economía formal cerrando el círculo delictivo ante la pasividad de las autoridades.
Especialistas alertan que estos millones podrían ser destinados para acortar el enorme déficit de infraestructura educativa que agobia el país. Una muestra de ello fue lo visto al inicio del año escolar donde decenas de centros educativos se encontraban en deplorable estado para recibir a los alumnos.
Entidades como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha advertido que la corrupción dentro de los sistemas educativos obstaculiza el acceso a la enseñanza lo que termina afectando directamente al aprendizaje.
Dentro de estas situaciones se reportan la desaparición de materiales escolares, el uso indebido de recursos públicos y otras irregularidades administrativas. Según diversos estudios del organismo internacional, estas situaciones terminan privando a millones de estudiantes de una educación adecuada debido a las deficiencias en el control del Minedu.
Más de millón y medio de jóvenes no estudian ni trabajan
Estas dificultades educativas repercuten directamente en la mayoría de jóvenes del país. Una muestra de ello es lo que indica el Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima.
Dicha entidad reveló la alarmante cifra de que más de 1.5 millones de jóvenes no estudian ni trabajan en la actualidad. El mismo reporte señala que muchos de ellos terminan ingresando a la vida criminal o a otras actividades ilícitas.
En resumen, la Contraloría señala que la corrupción y el lavado de activos le cuesta al país más de 24 mil millones de soles al año.