INPE requiere de una reforma estructural y contrainteligencia policial ante crisis carcelaria, afirma Enrique Valderrama
En diálogo con Exitosa, el analista político Enrique Valderrama profundizó sobre la situación actual del sistema penitenciario peruano, enfatizando que los problemas carcelarios van mucho más allá de la construcción de infraestructura. Valderrama advirtió sobre la profunda precariedad operativa del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), el cual, según advierte, urge de una reforma interna.
"Para controlar una población de 100,000 [internos] tú tienes actuando al mismo tiempo únicamente aproximadamente unos 2,000 [efectivos]. Mira la diferencia que existe, es definitivamente muy grande".
Ante esta realidad, el analista remarcó que implementar cambios profundos en la institución requerirá plantear estrategias para evitar que dentro de la propia institución existan agentes que propicien casos de corrupción, como los denunciados esta última semana.
"Necesitamos impulsar una reforma que potencie al IMPE, naturalmente que lo limpie de la corrupción, pero que además pueda dotar de más efectivos del IMPE también, que no se dan abasto; eso implica presupuesto, por supuesto que sí, e implica una reforma meritocrática también para que no pongan a los amigos de determinados políticos a dirigir el sistema penitenciario".
Contrainteligencia policial al interior de los penales
Profundizando en las estrategias de seguridad, Valderrama cuestionó que se confíe únicamente en cercos perimétricos externos o en la intervención genérica de las Fuerzas Armadas. En esa línea, puntualizó que es indispensable blindar el interior de los establecimientos penitenciarios frente a las redes de criminalidad organizada.
"Se habla mucho del tema de las fuerzas armadas, cerco perimétrico muy bien alrededor [...] pero además se necesita contrainteligencia al interior de los penales, que debería ser obviamente orientada por la Policía Nacional".
Gobierno prorroga del estado de emergencia en penales
Este debate sobre la seguridad carcelaria cobra mayor relevancia tras la oficialización del Gobierno en la prórroga del estado de emergencia en penales de alta peligrosidad por 60 días.
Mediante el Decreto Supremo 148-2026-PCM, la medida dispuso extender el régimen excepcional en cinco centros penitenciarios de máxima seguridad a nivel nacional: Challapalca, Cochamarca, Miguel Castro Castro, Ancón I y Trujillo Varones, incluyendo un radio de 200 metros en su perímetro exterior.
Dicha disposición busca intensificar los operativos conjuntos de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas para frenar riesgos de fugas, extorsiones y el ingreso de artículos prohibidos.
El análisis de Enrique Valderrama ponen sobre la mesa la necesidad de acompañar las medidas excepcionales de emergencia con una reestructuración interna del INPE y un sólido sistema de contrainteligencia policial que ataque de raíz la corrupción carcelaria.