Madre y estudiante son agredidas en un nuevo caso de bullying en I. E. PNP Juan Linares Rojas: "Voy a sacar a mi hija del colegio"
Un nuevo caso de presunto bullying genera preocupación entre los padres de familia de la I.E. PNP Juan Linares Rojas. Una madre denunció que ella y su hija, estudiante del plantel, habrían sido víctimas de una agresión en los exteriores de la institución educativa el pasado 16 de septiembre.
Según el testimonio de la madre, el conflicto no sería reciente y se habría iniciado en mayo. La mujer afirmó que su hija recibió una amenaza directa el 21 de julio, situación que la llevó a presentar una denuncia y posteriormente participar en una conciliación con la madre de la otra menor involucrada.
Sin embargo, aseguró que el acuerdo no habría sido respetado y que el conflicto terminó escalando hasta una nueva agresión.
Madre relata violento enfrentamiento
La progenitora señaló que durante el incidente del 16 de septiembre ella también habría sido atacada por familiares de la estudiante señalada, mientras que su hija habría sido agredida por la menor y su abuela.
"Esto ya lleva desde mayo, ya el 21 de julio ella recibe una amenaza directa fuera del colegio, la cual yo interpuse una denuncia, llegamos a una conciliación con la madre de la menor, la cual no se respetó, porque el día 16 de septiembre nos han atacado fuera del colegio...Entonces, hemos llegado a la comisaría, le tomaron esto como un acta policial, más no como una denuncia...nos vieron a mi hija toda arañada y yo toda ensangrentada, porque a mí me ocurrió lo peor, me patearon la cabeza, me patearon la barriga, o sea, todo, de verdad, porque yo tuve que irme inclusive al hospital que arriba a ser atendida junto con mi hija para que le curaran las heridas."
La madre aseguró que, tras el episodio, su hija dejó de acudir al colegio debido al temor de que pudieran producirse nuevas represalias. "Desde entonces mi hija no ha vuelto a clase por miedo a las represalias y ya no está asistiendo."
Cuestiona actuación del colegio
La progenitora también cuestionó que un caso de estas características se haya producido en una institución educativa vinculada a la Policía Nacional. Según sostuvo, las autoridades del colegio ya habrían sido informadas anteriormente sobre el conflicto.
"Me parece pésimo, pésimo, ¿por qué? Porque yo esto ya lo había hecho saber hace tiempo ya, entonces no tenían por qué pasar esta situación, no tenían, la directora tuvo que tomar cartas en el asunto y no lo hizo."
Tras lo ocurrido, la madre señaló que tomó la decisión de no permitir que su hija continúe en el plantel durante el próximo año, debido a la preocupación por su seguridad y bienestar.
El caso vuelve a poner bajo la lupa la atención de los presuntos casos de violencia escolar y la necesidad de que las autoridades educativas adopten medidas oportunas cuando existen antecedentes de amenazas o agresiones. Mientras la familia evalúa el retiro de la estudiante, queda pendiente conocer la versión del colegio y las acciones que se tomarán frente a la denuncia.