Terror en SJL: Delincuentes lanzan granada en obra y dejan sin vida a un trabajador junto a otros dos heridos
La violencia criminal golpeó nuevamente a San Juan de Lurigancho. Una granada de guerra tipo piña fue lanzada contra la obra de la Nueva Vía Rápida Próceres-Wiesse, dejando un saldo trágico: un trabajador muerto y dos heridos.
Durante la tarde, la fuerte explosión alarmó a los vecinos. El suceso se produjo a la altura del Paradero 5 de Wiesse, en plena ejecución de las obras de la Vía Rápida y en un inicio se pensaba que podía tratarse de un accidente laboral, dejando primero a las tre víctimas heridas y siendo trasladadas en una minivan hacia un centro de salud cercano para recibir atención médica.
Sin embargo, de acuerdo con imágenes de cámaras de seguridad obtenidas por Exitosa, resultó que no se trataba de un accidente, sino de presuntos extorsionadores que, a bordo de una mototaxi, circulaban en dirección a Jicamarca (Anexo 8) cuando, desde el interior del vehículo, uno de ellos arrojó el artefacto explosivo. Este cayó sobre el techo del área de carpintería, provocando una detonación de gran magnitud.
Las primeras imágenes difundidas por vecinos mostraban a un grupo de obreros rodeando a los heridos, quienes permanecían en el suelo a la espera de movilidad para ser llevados al hospital. El registro fue captado desde una vivienda cercana y muestra el escenario posterior a la detonación.
Los trabajos eran ejecutados por la Municipalidad Metropolitana de Lima a través del Consorcio Próceres. Pocas horas después, se confirmó el fallecimiento del capataz de la obra, Jorge Huaynay Apaza, alrededor de las 3:53 p.m.
El Fondo Metropolitano de Inversiones (INVERMET) informó además que los dos trabajadores heridos —José Pasache Gómez, operario de carpintería, y Erick Pérez Coronado, peón de la obra— fueron trasladados al Hospital de San Juan de Lurigancho, donde permanecen bajo monitoreo médico en espera de su recuperación.
Condena institucional
INVERMET condenó enérgicamente el ataque y exhortó al Ministerio Público a iniciar con celeridad las investigaciones que permitan identificar y capturar a los responsables. El organismo subrayó que este tipo de actos criminales no solo atentan contra la vida de trabajadores, sino que buscan sembrar miedo en la población y paralizar proyectos de infraestructura vitales para la ciudad.
El uso de granadas de guerra en pleno distrito evidencia una escalada alarmante de violencia que ya no se limita a amenazas o extorsiones, sino que se traduce en ataques directos contra trabajadores y obras públicas. La indignación ciudadana crece ante la impunidad con la que operan estas mafias, mientras las autoridades enfrentan el reto de responder con firmeza y rapidez.