Estados Unidos impone a Perú aranceles del 50% al cobre con valor agregado
El comercio exterior peruano enfrenta un nuevo desafío. Estados Unidos anunció la aplicación de aranceles de hasta 50 % sobre manufacturas de cobre, medida que pone en riesgo exportaciones por alrededor de 500 millones de dólares.
La decisión, vigente desde este miércoles, fue confirmada por la Cámara de Comercio de Lima (CCL), que advirtió sobre el impacto en la competitividad de los productos peruanos con mayor nivel de elaboración.
Principales productos afectados
La medida no recae sobre el cobre en bruto ni sobre los cátodos, que seguirán ingresando sin cambios al mercado estadounidense. El golpe se concentra en las manufacturas de cobre, es decir, los productos que ya pasaron por procesos industriales como:
- Alambres
- Barras
- Perfiles
- Chapas
- Bandas
- Hojas
- Accesorios
Estos bienes, que requieren procesos de trefilado, laminado y extrusión, son los que generan mayor valor agregado y empleo en el país. Al encarecerse su ingreso a EE.UU., pierden competitividad frente a otros proveedores internacionales, según señaló la CCL.
En términos prácticos, lo que ocurre es que los productos de cobre que ya fueron transformados en piezas o insumos industriales tendrán que pagar un impuesto adicional al entrar a Estados Unidos.
Esto significa que, por ejemplo, un rollo de alambre peruano o una barra de cobre laminada costará más en ese mercado, lo que puede hacer que los compradores opten por proveedores de otros países.
Por el contrario, el cobre en estado más básico (como mineral, cátodos o chatarra) no está afectado, por lo que seguirá exportándose sin cambios. El problema es que las manufacturas son las que permiten a Perú avanzar hacia una economía con mayor valor agregado, y allí es donde se siente el golpe.
Exportaciones de $500 millones en riesgo
En 2025, Perú exportó a Estados Unidos cerca de 500 millones de dólares en manufacturas de cobre, mientras que el total de exportaciones de este metal ascendió a más de 28.000 millones de dólares, consolidando al país como el tercer productor mundial.
La proclama presidencial de Donald Trump amplió los gravámenes que ya existían para acero y aluminio, incluyendo ahora al cobre en su versión industrializada. La Cámara de Comercio de Lima recomendó diversificar mercados y fortalecer la innovación en productos de mayor valor agregado para mitigar el impacto.
Aunque las materias primas mantienen su acceso, el riesgo está en que Perú pierda terreno en segmentos industriales donde había comenzado a posicionarse. El reto inmediato será sostener la competitividad y buscar alternativas en otros destinos comerciales.