Partido Morado se suma a Jorge Nieto: No apoyará ni a Fujimori ni a Sánchez en segunda vuelta
A menos de dos semanas de la segunda vuelta presidencial, el Partido Morado anunció que no apoyará institucionalmente ni a Keiko Fujimori ni a Roberto Sánchez. En un comunicado a través de sus redes oficiales, la agrupación reconoció los resultados de la primera vuelta, pero señaló que ambos proyectos representan la continuidad del deterioro institucional y la captura política del país.
El documento, firmado por el Comité Político y el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Morado, sostiene que la segunda vuelta plantea un "dilema doloroso" para millones de ciudadanos que creen en la democracia y el progreso sostenible.
Por esa razón, la organización decidió no respaldar a ninguno de los dos contendores, dejando en libertad a sus militantes para decidir su voto "de acuerdo con su conciencia y responsabilidad cívica".
Coincidencia con Jorge Nieto
La posición del Partido Morado se suma a la anunciada por Jorge Nieto, líder del Partido del Buen Gobierno, quien también llamó a no apoyar a ninguno de los candidatos y promovió el voto viciado como señal de protesta.
Ambas posturas reflejan un rechazo explícito a la polarización entre Fujimori y Sánchez, y buscan marcar distancia frente a lo que consideran proyectos que no representan un cambio real para el país.
El comunicado del Partido Morado advierte que la trayectoria de los líderes en contienda, sus discursos y planes de gobierno difieren sustancialmente de la posición de centro republicano que la agrupación defiende. Además, reafirma su compromiso de seguir combatiendo la corrupción, la injusticia, la intolerancia y el autoritarismo, más allá de los comicios del 7 de junio.
Analistas señalan que estas posturas podrían influir en el resultado final, especialmente en un escenario donde las recientes encuestas de intención de voto muestran una diferencia mínima entre Fujimori y Sánchez. La decisión de no apoyar a ninguno de los dos candidatos refleja la fragmentación del electorado y la dificultad de construir consensos en un contexto de alta polarización.
El pronunciamiento del Partido Morado confirma que el centro político opta por no alinearse con ninguno de los proyectos en disputa. Sumado al llamado de Jorge Nieto, la segunda vuelta se perfila como una elección marcada por el voto indeciso, el voto viciado y la desconfianza hacia las opciones disponibles.
En este escenario, la legitimidad del próximo gobierno dependerá no solo de los resultados, sino también de su capacidad para tender puentes con sectores que hoy se mantienen al margen de la contienda.