DOS ATAQUES de tiburón en menos de 24 HORAS dejan a un niño y una joven sin una pierna
Dos ataques de tiburón registrados en menos de 24 horas en el noreste de Brasil han encendido las alarmas entre autoridades, especialistas y turistas. Los incidentes ocurrieron en playas de la región metropolitana de Recife, en el estado de Pernambuco, y dejaron como saldo a un niño de 11 años y una joven de 19 con la amputación de una pierna debido a la gravedad de las heridas provocadas por las mordeduras.
Una tragedia que se repitió en cuestión de horas
El primer ataque ocurrió el pasado domingo alrededor de las 13:40 horas en la playa de Piedade, en el municipio de Jaboatão dos Guararapes. El pequeño João Lucas Castor Nemezio Sales, de 11 años, se encontraba nadando en el mar acompañado de sus tíos y primos cuando fue atacado por el tiburón.
Tras ser auxiliado en la arena por bañistas y servicios de emergencia, el menor fue trasladado de urgencia al Hospital da Restauração. El director del centro médico, el cirujano Petrus Andrade Lima, confirmó que el estado de salud del niño era grave, detallando que, durante la cirugía hubo que amputarle la extremidad inferior porque la lesión no permitía su recuperación.
Menos de 24 horas después, la tarde del lunes, la tragedia se repitió en la playa de Boa Viagem, en el sur de Recife. Marcela Vitória de Lima Santos, de 19 años, entró al mar a darse un chapuzón cuando fue atacada ante la mirada impotente de sus familiares. Su primo, Jonas André de Lima, relató los momentos de terror que vivió al rescatarla:
"Ella gritaba llamando mi nombre. Me metí al agua porque se estaba alejando y perdiendo fuerza; la agarré del brazo y la arrastré a la orilla. Estaba muy gravemente herida, ya le faltaba la pierna".
Alertas y recomendaciones para los bañistas
Especialistas del Comité Estatal de Monitoreo de Incidentes con Tiburones (Cemit) señalaron que, por el tamaño de la mordedura, el causante fue un tiburón toro (o cabeza plana) de aproximadamente 2.5 metros de largo.
Tras ambos sucesos, organismos ambientales y de seguridad reforzaron las advertencias dirigidas a residentes y visitantes. Las autoridades recordaron que algunas playas de Pernambuco cuentan desde hace años con señalizaciones que alertan sobre el riesgo de ataques de tiburón, especialmente en zonas donde las corrientes, la profundidad y las condiciones del agua favorecen la presencia de estos animales.
Los recientes ataques han vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la convivencia entre la actividad turística y la conservación de los ecosistemas marinos. Aunque este tipo de incidentes sigue siendo poco frecuente a nivel mundial, las autoridades brasileñas buscan reforzar las medidas preventivas para reducir riesgos y evitar nuevas tragedias en una de las zonas costeras más visitadas del país.