Tiembla el mundo: España es golpeada por sismo de 5.2 tras fuerte terremoto en Indonesia
El planeta volvió a recordar su vulnerabilidad sísmica. En menos de dos horas, dos fuertes movimientos telúricos de distinta magnitud se registraron en continentes opuestos: primero en Indonesia, con un terremoto de 7.7 que generó alerta de tsunami, y luego en España, donde un sismo de 5.2 sacudió la provincia de Granada y fue sentido en varias regiones del país.
Sismo sorprende en plena madrugada
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) confirmó que el sismo en España ocurrió a la 01:04 a. m. (hora local) del 15 de agosto (diferencia horaria), con epicentro en el municipio de Alhendín (Granada) y una profundidad superficial de entre 2 y 10 kilómetros.
La sacudida se percibió en 191 municipios de Granada, además de Málaga, Córdoba, Jaén y Almería. Incluso hubo reportes de percepción en Madrid, Murcia, Albacete y Ciudad Real.
La intensidad alcanzó nivel V en la escala de Mercalli en algunas localidades, lo que provocó alarma entre la población, aunque no se registraron daños graves ni víctimas. Este evento se suma a otros cuatro sismos menores ocurridos en la misma provincia en menos de 24 horas, confirmando la alta actividad sísmica de la zona.
Tierra no para de temblar: Previo terremoto en Indonesia
Horas antes, Indonesia había enfrentado un terremoto de 7.7 Mw en la isla de Flores, con epicentro a 68 km al norte-noroeste de Ende. El movimiento, ocurrido pocas horas antes, tuvo una profundidad de 10 km y fue seguido por varias réplicas de magnitud entre 5.6 y 6.1. La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica (BMKG) emitió además la alerta de tsunami, y se reportaron olas de hasta 94 cm en Maurole.
Los daños en dicho país incluyeron viviendas destruidas en Ruteng y Borong, colapso de un terminal marítimo en Maumere y afectaciones en puentes y edificios universitarios. El sismo se sintió también en Timor Oriental y el norte de Australia, recordando la fuerza del Anillo de Fuego del Pacífico.
La coincidencia temporal de ambos eventos —un sismo moderado en Europa y uno de gran magnitud en Asia— refuerza la percepción de que el mundo ha decidido despertar su furia en las últimas semanas, sumando además los terremotos ocurridos en la región, como el de Venezuela y Colombia.
Mientras Granada vivió una madrugada de sobresaltos, Indonesia enfrentó el riesgo de tsunami y daños estructurales. Dos escenarios distintos que, sin embargo, subrayan la misma lección: la necesidad de preparación constante frente a fenómenos naturales que nunca avisan.