Venezuela: Acusan a Delcy Rodríguez de politizar la ayuda humanitaria tras terremotos e interrumpir a rescatistas.
La emergencia provocada por los terremotos del 24 de junio en Venezuela, que dejaron más de 1.400 muertos y miles de heridos, ha puesto bajo escrutinio la gestión de la presidenta interina Delcy Rodríguez.
En medio del dolor y la urgencia de salvar vidas, su actuación ha generado polémica por interrupciones en las labores de rescate para actos políticos y por denuncias de manipulación mediática. Estos incidentes han intensificado la percepción de que el gobierno busca capitalizar la tragedia para reforzar su legitimidad.
Interrupción de labores de rescate para "agradecer"
Durante el desarrollo de la emergencia, Rodríguez organizó actos de agradecimiento a brigadas de rescate internacionales, lo que implicó detener temporalmente las operaciones en curso, admitido por la propia mandataria y priorizando un evento institucional por sobre el despliegue inmediato de los cuerpos que llegaron para ayudar.
Testigos y vecinos denunciaron que estas interrupciones retrasaron la atención a víctimas y generaron malestar en comunidades que reclamaban rapidez en la ayuda. La oposición calificó estos gestos como un intento de politizar la tragedia, priorizando la imagen pública de la presidenta sobre la urgencia humanitaria.
Rescatistas internacionales denuncian manipulación mediática
La polémica no solo queda en el apisodio de Rodríguez interrumpiendo labores; el rescatista mexicano Héctor Méndez, líder de los Topos Aztecas, reveló que un medio estatal venezolano le pidió grabar un mensaje agradeciendo a Rodríguez con un guion previamente redactado.
Méndez rechazó la propuesta y declaró que su labor es humanitaria, no política, subrayando que los rescatistas trabajan por salvar vidas y no para servir a intereses gubernamentales. Su denuncia se difundió en medios internacionales y reforzó la percepción de que el gobierno busca controlar el relato mediático de la tragedia.
La polémica se suma a otras denuncias de la oposición, que acusa al gobierno de centralizar las donaciones y bloquear iniciativas independientes de ayuda. Según The New York Times, voluntarios opositores fueron impedidos de instalar centros de acopio, bajo el argumento de que toda ayuda debía canalizarse por Protección Civil y el gobierno federal.
Analistas advierten que Rodríguez intenta proyectar liderazgo internacional y legitimidad interna, pero la percepción ciudadana es que la respuesta ha sido lenta y politizada.
La gestión de Delcy Rodríguez tras los terremotos se ha convertido en un tema de controversia nacional e internacional. Las denuncias de interrupción de rescates y de manipulación mediática, sumadas a la crítica del "Topo Mayor", han debilitado la confianza en su liderazgo.
En un país golpeado por la emergencia, la prioridad ciudadana es salvar vidas y reconstruir, mientras la figura de Rodríguez queda en el centro de la polémica por la forma en que maneja la tragedia.