Keiko Fujimori descarta apoyo a censura contra José Jerí y llama "títere de los caviares" a López Aliaga
Keiko Fujimori encendió nuevamente el debate político este domingo al responder con dureza a las críticas del también aspirante a la presidencia Rafael López Aliaga, a quien llamó "títere de los caviares", además de calificarlo como misógino y sin "madurez emocional" en medio de un cruce por el futuro político del país rumbo a las elecciones 2026.
El cruce se produjo a raíz de las declaraciones de López Aliaga, quien había pedido la destitución del presidente interino José Jerí en pleno proceso electoral, acusando a Fuerza Popular de "avalar la corruptela" por respaldar al mandatario.
Palabras fuertes en redes
Desde su cuenta en X, Fujimori defendió la postura de su agrupación y explicó que su crítica no es un apoyo ciego al presidente, sino un llamado a la estabilidad.
"El Perú vive horas difíciles: o nos dejamos arrastrar al caos o defendemos el orden. Cambiar a un presidente a cincuenta y siete días de las elecciones sin hechos concluyentes es empujar al país a más incertidumbre", afirmó.
Luego agregó que su partido busca "proteger el orden constitucional, no a una persona", aunque sí exigió que se investiguen las acusaciones contra Jerí y que, de ser necesario, se aplique la ley.
Fujimori también fue directa contra López Aliaga luego de referirse a través de un tono que muchas veces mezcla política con emociones personales.
"Se ha convertido en un títere de los caviares y de quienes apuestan por la confrontación permanente y empujan a la inestabilidad", declaro.
Además, cuestionó las formas en que su rival se refiere a las mujeres, rechazando que se utilicen calificativos despectivos o discriminatorios "que el Perú no debe normalizar".
Polémica sin freno
La rección de Fujimori se dio justo después de que Renovación Popular difundiera un comunicado con graves acusaciones contra el presidente interino, señalando desde supuestas contrataciones irregulares hasta insinuaciones sobre actos en Palacio de Gobierno.
Este intercambio subraya la fuerte polarización que vive la campaña presidencial en el Perú. Por un lado, están quienes piden estabilidad y evitan cambios bruscos a pocos días de los comicios; por otros, quienes buscan un giro político contundente desde ya.
En medio de este choque, muchos ciudadanos observan con inquietud cómo la política se mezcla con ataques personales. Más allá de las acusaciones, la disputa muestra que los liderazgos actuales luchan por conectar con la gente, en un escenario donde la confianza en los políticos está en juego. La estabilidad, la forma de hacer política y el papel de las mujeres en el debate público siguen siento temas que preocupan a los votantes mientras se acerca la fecha electoral.