Marisol Pérez Tello arremete contra Milagros Jáuregui: "No obligar a dar a luz para conseguir votos"
La candidata Marisol Pérez Tello generó un momento de alta tensión en el debate presidencial al referirse a la violencia sexual contra menores y cuestionar posturas políticas sobre embarazo en niñas víctimas, marcando una clara diferencia ideológica.
Durante su intervención, Pérez Tello centró su respuesta en la necesidad de priorizar a los menores afectados por delitos graves. Remarcó que niñas y niños deben estar en el centro de las políticas públicas, especialmente frente a casos de abuso y explotación vinculados al crimen organizado.
Prioridad en víctimas y lucha contra la trata
La candidata señaló que su propuesta apunta a enfrentar con firmeza delitos como la trata de personas. Según el debate presidencial televisado, sostuvo que "las niñas y niños van a ser nuestra prioridad", enfatizando la urgencia de fortalecer instituciones.
En esa línea, explicó que el combate a estos delitos requiere policías y fiscalías mejor preparadas, capaces de proteger a las víctimas sin revictimizarlas. También destacó la necesidad de un enfoque integral que incluya atención psicológica y acompañamiento legal.
Pérez Tello vinculó estos problemas con el avance del crimen organizado, señalando que la trata de personas es una de sus formas más crueles. Su planteamiento buscó posicionar la seguridad ciudadana desde una perspectiva centrada en derechos humanos.
Crítica directa y debate sobre embarazo en menores
El momento más comentado llegó cuando hizo una referencia indirecta a otra candidata. Según el debate presidencial televisado, afirmó: "no para obligar a dar a luz humillándola para conseguir votos", en alusión a posturas conservadoras.
Aunque no mencionó el nombre inicialmente, la referencia fue interpretada como dirigida a Milagros Jáuregui. La frase generó reacciones inmediatas por el cruce entre política y derechos reproductivos, un tema sensible en el país.
La declaración introdujo un contraste claro dentro del debate. Por un lado, la propuesta de priorizar la protección de las víctimas; por otro, la crítica a enfoques que, según Pérez Tello, pueden profundizar el daño en niñas violentadas sexualmente.
Este intercambio reflejó cómo el tema de la violencia sexual infantil no solo es una preocupación social, sino también un eje de confrontación política. Las posiciones sobre embarazo en menores evidencian diferencias profundas entre candidaturas, especialmente en contextos de abuso.
El episodio se volvió uno de los más comentados del debate, al combinar seguridad, derechos y una crítica directa. La violencia sexual contra menores y la trata de personas quedaron instaladas como temas clave en la agenda electoral, junto con el rol del Estado en la protección de víctimas.