Presidente José Jerí afirma que la reestructuración integral del INPE es impostergable
Durante una visita sorpresa al penal Ancón I, el presidente José Jerí se encontró con un grave cuadro de desorden administrativo en la gestión del INPE, lo que obstaculizó el hallazgo de un reo que dirigía extorsiones. Ante ello, resaltó la urgencia de su reestructuración.
Jerí detecta irregularidades en el INPE al intentar hallar a un interno
La madrugada del sábado 24 de enero, Jerí llegó al establecimiento penitenciario con el objetivo de hallar a un interno señalado por la Policía Nacional como presunto cabecilla de una banda criminal de extorsionadores, conformada por una pareja, que fue capturada recientemente.
Sin embargo, el proceso del INPE para llegar a este reo fue sumamente accidentado y lleno de demoras, por lo que le fue casi imposible encontrar al acusado: su ubicación figuraba en dos pabellones y no se le encontró en ninguno.
"Cuando el Estado no puede determinar con precisión dónde se encuentra un interno ni qué decisiones se adoptaron sobre su traslado, el desorden deja de ser un asunto administrativo y se convierte en un factor que facilita la continuidad del crimen", sostuvo Jerí desde el penal.
Además, el presidente aseguró que esta situación alerta sobre un problema estructural en la gestión del INPE "que compromete directamente la seguridad ciudadana". Por ello, señaló que su reestructuración integral "resulta urgente e impostergable".
"Sin un sistema penitenciario ordenado, con control efectivo, registros confiables y responsabilidades claramente definidas, la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado que lidera el Gobierno queda incompleta. Ese escenario exige cambios inmediatos", agregó.
Presunto cabecilla se encontraba en penal de Challapalca y no en Ancón I
Jerí había arribado al penal Ancón I tras ser alertado por la PNP sobre la captura de una pareja dedicada a extorsionar a transportistas del cono norte de Lima, cuyo líder se encontraba en el recinto penitenciario.
Posteriormente, el mandatario interino y el comandante general de la PNP, Óscar Arriola, solicitaron la ubicación inmediata del interno señalado como presunto cabecilla. Sin embargo, la respuesta del INPE evidenció la precariedad de sus controles.
Jerí identificó que los registros no se están consolidados en un sistema confiable y serio: la información se presentaba en manuscritos desordenados y la ubicación del recluso no estaba clara, pues precisaron dos de ellas y en ninguna se le encontró.
El jefe de Estado exigió respuestas al personal del INPE y, finalmente se le confirmó que dicho interno había sido trasladado al penal de Challapalca, en Tacna, el pasado 4 de enero. Ante ello, se constató que no había conexión directa entre penales.
Durante una visita sorpresa al penal Ancón I, el presidente José Jerí encontró graves deficiencias y desorden en la gestión del INPE, por lo que afirmó que su reestructuración es "impostergable".