Roberto Sánchez firmó pacto con Fenatep, grupo vinculado al Movadef, para liberar a Pedro Castillo y dirigentes
Un nuevo cuestionamiento golpea la candidatura de Roberto Sánchez. El postulante de Juntos por el Perú firmó un acuerdo con la Federación Nacional de Trabajadores en la Educación del Perú (Fenatep), sindicato vinculado históricamente al Movadef, brazo político de Sendero Luminoso.
El documento compromete al candidato a impulsar la liberación de condenados del Movadef, así como a promover un cambio constitucional, lo que ha generado una fuerte polémica en plena campaña electoral.
El pacto con Fenatep
El acuerdo, fechado el 12 de mayo y difundido por Perú21, incluye un punto explícito: "Impulsar la libertad de los luchadores populares y el cese de los llamados juicios penales". Con ello, Sánchez se compromete a respaldar la excarcelación de quienes el sindicato considera "presos políticos", entre ellos el expresidente Pedro Castillo.
Fenatep, fundado en 2017 por Castillo tras la huelga magisterial, es heredero del Conare-Sutep, facción radical del gremio docente que en el pasado buscó desplazar al Sutep oficial. Varios de sus dirigentes firmaron el planillón del Movadef en 2010, cuando intentaron inscribirse como partido político para difundir el "pensamiento Gonzalo" de Abimael Guzmán.
Antecedentes del Movadef
El Movadef fue disuelto en diciembre de 2024 por la Corte Suprema, que acreditó su origen senderista y condenó a sus fundadores a penas de entre 16 y 23 años de prisión. Sin embargo, sus redes continúan activas en sectores sindicales y políticos, como el Fenatep, que ahora busca respaldo en Sánchez para lograr la liberación de sus dirigentes.
El pacto ha sido cuestionado por diversos actores políticos, que lo consideran un aval a organizaciones vinculadas al terrorismo. La controversia se agrava porque Sánchez es señalado como coautor de la Ley 31989, norma que derogó disposiciones que permitían a la Policía Nacional intervenir y confiscar maquinaria y explosivos usados en minería informal.
Sánchez ha defendido su participación en dicha norma, asegurando que no era "procrimen" y que buscaba corregir una discriminación contra pequeños mineros. Sin embargo, la contradicción entre su discurso actual y su historial legislativo (y ahora el pacto con Fenatep) genera dudas sobre su coherencia política, ya comentada por analistas políticos en entrevistas con el presente medio.
El acuerdo con Fenatep coloca ahora a Sánchez en el centro de una polémica que mezcla sindicalismo, política y memoria histórica. Su compromiso de liberar a "luchadores populares" revive el fantasma del Movadef y Sendero Luminoso, justo cuando la seguridad ciudadana es uno de los temas más sensibles para el electorado, abriendo un flanco que podrían marcar su campaña.