Vocero de Juntos por el Perú asegura que el cambio de Tito Rojas en Comisión de Ética fue una decisión "voluntaria"
La reciente polémica por la designación de César Tito Rojas en la Comisión de Ética del Congreso tuvo un giro inesperado. El vocero de la bancada de Juntos por el Perú, Ernesto Zunini, afirmó que fue el propio legislador quien voluntariamente desistió de integrar dicho grupo de trabajo, en medio de las críticas por sus antecedentes vinculados al Movadef y al Conare-Sutep.
La versión de la bancada
En declaraciones para Exitosa en los exteriores de Palacio Legislativo, Zunini explicó que la propuesta para que Rojas se integre en la comisión surgió en una asamblea interna, pero que durante la reunión de bancada, realizada en paralelo a la convocatoria de la Junta de Portavoces, el parlamentario decidió no continuar con la nominación.
"Fue el compañero César Tito quien voluntariamente desistió de integrar la comisión de Ética. [...] Nosotros queremos revertir esta imagen negativa que tiene la ciudadanía del parlamento, entonces, saludamos su decisión. Él no pidió (nominarse), se le propuso a él en asamblea", señaló.
El vocero agregó que en lugar de Rojas se evaluó inicialmente a Azucena Isla, aunque finalmente la bancada optó por Jessica Pérez Quispe, quien fue ratificada por el pleno como integrante de la Comisión de Ética. Asimismo, adelantó que Juntos por el Perú buscará participar en otras comisiones como Desarrollo Agrario, Educación, Cultura y Deporte, Energía y Minas, y Justicia, aunque descartó interés en presidir Ética.
La controversia por el nombramiento frustrado
La designación inicial de Tito Rojas generó fuertes cuestionamiento en diversos sectores políticos, debido a sus antecedentes ligados al Movadef, organización considerada brazo político de Sendero Luminoso. La crítica se centraba en que un parlamentario con ese historial no podía integrar la comisión encargada de evaluar la conducta ética de otros legisladores.
El presidente del Senado, Miguel Torres, exhortó a las bancadas a revisar sus representantes para garantizar perfiles idóneos. La presión mediática terminó por forzar la salida de Rojas, que ahora se presenta como una decisión voluntaria, aunque el contexto evidenciaría que fue resultado de la controversia pública.
La Comisión de Ética quedó finalmente conformada con seis integrantes, incluyendo a Jessica Pérez en reemplazo de Tito Rojas. El episodio refleja la tensión entre la autonomía de las bancadas y la necesidad de preservar la imagen institucional del Congreso.
a versión de Ernesto Zunini busca matizar la polémica, presentando la salida de Rojas como un acto voluntario, aunque la controversia inicial dejaría en claro que su nombramiento era insostenible frente a la opinión pública.