Estudio ALERTA que el uso de redes sociales podría desencadenar TRASTORNOS ALIMENTICIOS en escolares
Las redes sociales se han convertido en parte esencial de la vida de millones de adolescentes, pero un reciente estudio científico encendió las alarmas en el Perú al revelar una preocupante relación entre el uso frecuente redes sociales como TikTok e Instagram, aumentan el riesgo de desarrollar trastornos de conducta alimentaria (TCA) en escolares peruanas dado el impacto que tienen las imágenes que se pueden encontrar.
¿Cuál es la relación entre las redes sociales y los trastornos alimenticios?
La investigación publicada por la Revista Científica advierte que una de cada tres escolares peruanas presenta señales de vulnerabilidad frente a problemas como anorexia y bulimia. Asimismo, el Ministerio de Salud indicó que, este tipo de trastornos de la conducta alimentaria representan una amenaza exponencial para la salud mental de la juventud en etapa escolar.
Especialmente en mujeres de 15 a 20 años que tienen una presión social fuerte por encajar en estándares de belleza creados por medios de comunicación y plataformas digitales como las redes sociales. Asimismo, dichas imágenes estarían causando un conflictos en las nuevas generaciones que consumen este tipo de contenidos.
¿Cuál fue la muestra para llegar a ese resultado?
Para llegar a ese resultado, la investigación de la revista científica Nutrición Clínica y Dietética Hospitalaria, registró el comportamiento de exactamente 269 mujeres del nivel secundaria. Por medio de este estudio, se encontró que existe una constante comparación en el ambiente social y el consumo de contenido de salud y nutrición que puede modificar de manera errónea la imagen corporal de las adolescentes.
¿Qué señales de alerta se deben tomar en cuenta?
Algunos de los aspectos que se deben tomar en consideración para prevenir trastornos alimentarios es cuando la adolescente comienza a mostrar un comportamiento relacionado con la comida como: saltar comidas con la justificación que no tienen apetito, otra característica es la malinterpretación del ejercicio realizándolo sin haberse alimentado antes y por último, presentar ansiedad por el aspecto físico.
Finalmente, tener en cuenta la información de este estudio hace que la alerta llegue a los padres que tienen hijas en etapa escolar y se pueda realizar un uso medido de las redes sociales ya que podrían desencadenarse enfermedades relacionadas con trastornos alimenticios que afectan su vida cotidiana.