Arzobispo de Lima respalda al papa León XIV frente a duras críticas de Donald Trump
El arzobispo de Lima, cardenal Carlos Castillo, manifestó su respaldo al papa León XIV tras las críticas lanzadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien cuestionó la postura del pontífice en temas de seguridad y política internacional.
En un pronunciamiento difundido por el Arzobispado, Castillo expresó su "solidaridad completa" con el Santo Padre y defendió su misión de anunciar el Evangelio y predicar la paz.
Solidaridad explícita
El cardenal subrayó que las declaraciones de Trump buscan "desautorizar a un Papa que está haciendo la misión de Jesús", y recordó que la tarea del pontífice es espiritual, no política.
"El Santo Padre toma las mismas palabras de Cristo y, por lo tanto, predica el Evangelio. Él no se dedica a pelearse con ningún político ni gobernante", señaló Castillo.
El purpurado exhortó a los peruanos a unirse "con respeto y amor por el Santo Padre" en su labor de pacificar el mundo, destacando que su mensaje es coherente con la esencia del cristianismo.
Para reforzar su postura, Castillo citó el pasaje bíblico: "Depón tu espada porque a quien hierro mata, a hierro muere" (Mt. 26:52), recordando que la verdadera misión de la Iglesia es promover la paz y el encuentro entre las personas, no la confrontación.
No le tiene miedo
El respaldo del arzobispo se produce luego de que Trump acusara al papa de tener una visión "ingenua" sobre seguridad global, afirmando que sus llamados al diálogo con actores hostiles debilitan la posición de Occidente. En respuesta, León XIV declaró: "no tener miedo" a la administración Trump, reafirmando que seguirá "alzando la voz contra la guerra" y promoviendo el multilateralismo.
Este cruce de declaraciones ha generado un debate internacional sobre el rol de las instituciones religiosas en la arena política y diplomática. Mientras Trump insiste en una narrativa de fuerza y defensa nacional, el papa se mantiene firme en su mensaje de reconciliación.
El pronunciamiento de Castillo fortalece la imagen del papa como referente ético global y evidencia que sus llamados a la paz encuentran eco en las iglesias locales. Para el arzobispo, la misión del pontífice es inseparable de la de Jesús, y cualquier intento de desautorizarlo constituye un ataque a la esencia misma del Evangelio.
La solidaridad expresada por el arzobispo de Lima marca un gesto de comunión filial y política indirecta: se rechaza la lógica de la fuerza y se reivindica la autoridad moral del pontífice frente a líderes que buscan desacreditarlo.
En un contexto de tensión internacional, el respaldo de la Iglesia peruana refuerza la narrativa de paz y unidad que León XIV insiste en mantener, mostrando que su voz no está sola frente a las críticas.