Defensoría del Pueblo se pronuncia tras incidente durante partido de la Liga 1 entre Juan Pablo II y el CD Moquegua
El fútbol peruano vuelve a estar marcado por la sombra del racismo. Durante el partido de este martes 14 de abril entre Club Deportivo Moquegua y Juan Pablo II College, correspondiente a la fecha 10 del torneo apertura de la Liga 1, se registraron presuntos insultos racistas contra el delantero Jack Durán, lo que obligó al árbitro a activar el protocolo antidiscriminación.
El hecho generó indignación y rápidamente motivó un pronunciamiento oficial de la Defensoría del Pueblo, que rechazó de manera contundente las expresiones y llamó a la ciudadanía a comprometerse con la campaña #MásGolesCeroViolencia.
El caso en la cancha
El incidente ocurrió a los 30 minutos del encuentro, cuando Durán interrumpió el juego y reclamó al juez asistente que había escuchado los insultos provenientes de la tribuna.
Visiblemente afectado, el jugador arrojó el balón hacia la grada y expresó que no continuaría en esas condiciones. Ante ello, el árbitro Michael Espinoza aplicó el protocolo antiracismo: se emitió un llamado de atención por los parlantes del estadio y se advirtió que el partido podía ser suspendido si los agravios persistían.
Finalmente, el encuentro continuó y terminó con victoria de Moquegua por 3-0, aunque el resultado deportivo quedó eclipsado por la polémica.
Pronunciamiento de la Defensoría
La Defensoría del Pueblo difundió un comunicado en el que condenó los insultos racistas y saludó la decisión del árbitro de activar los protocolos. Además, exhortó a la ciudadanía a sumarse a la campaña #MásGolesCeroViolencia, que busca generar un clima de paz y rechazo masivo frente a toda forma de violencia en los encuentros deportivos.
"Estas manifestaciones vuelven a enturbiar el deporte peruano y acrecientan las diferencias en un país que debe buscar la unidad", señaló la institución.
Antecedentes recientes
Este nuevo caso se suma a otros episodios de discriminación ocurridos en la Liga 1. Apenas días atrás, la FPF sancionó a Universitario de Deportes con el cierre parcial de la tribuna sur del Monumental. La reiteración de incidentes en tan corto tiempo evidencia que el racismo sigue siendo un problema estructural en el fútbol peruano.
El pronunciamiento de la Defensoría refuerza la necesidad de que los protocolos no solo se activen en el momento, sino que se acompañen de sanciones efectivas y campañas de concientización que trasciendan lo deportivo.
La indignación de Durán y la amenaza de abandonar el campo reflejan que las medidas actuales aún no bastan para garantizar un entorno seguro. La presión institucional y social apunta ahora a que los clubes, la FPF y las autoridades deportivas asuman un rol más firme en la prevención y sanción de estas conductas.