IGP explica por qué se reactivó la falla Altos del Mantaro y agravó el impacto del sismo en Junín
Tras varios días de evaluaciones en campo, el Instituto Geofísico del Perú (IGP), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente (Minam), dio a conocer nuevos detalles sobre el origen del terremoto de magnitud 5.1 que remeció la provincia de Chupaca el pasado 18 de julio.
De acuerdo con el informe técnico de la institución, el movimiento sísmico se produjo por la reactivación temporal de la falla geológica Altos del Mantaro, una estructura ubicada muy cerca de los principales centros poblados del valle del Mantaro.
El IGP precisó que no fue un único factor el que ocasionó la magnitud de los daños. A la cercanía de la falla se sumaron la poca profundidad del sismo y las características físicas del suelo, que amplificaron las ondas sísmicas. Esto provocó un mayor nivel de sacudimiento y afectó principalmente a viviendas construidas con materiales tradicionales como adobe y quincha.
Los especialistas continúan realizando estudios geológicos y geotécnicos en la zona con el objetivo de comprender el comportamiento del terreno y generar información que permita fortalecer la gestión del riesgo de desastres en la región Junín.
¿Por qué el sismo causó tantos daños?
Según el IGP, el terremoto tuvo un epicentro muy cercano a Chupaca y Chongos Bajo, además de una profundidad superficial, condiciones que incrementaron considerablemente la intensidad del movimiento percibido por la población.
A ello se añadieron las condiciones del suelo del valle del Mantaro, que favorecieron la amplificación de las ondas sísmicas. Como consecuencia, numerosas viviendas de adobe y quincha sufrieron daños parciales o colapsaron, mientras que las edificaciones construidas con concreto y ladrillo presentaron un mejor comportamiento estructural.
Durante los trabajos de campo, el equipo científico también analiza procesos de geodinámica superficial, como deslizamientos y cambios en el terreno, además de recopilar información sobre las estructuras afectadas para elaborar un diagnóstico técnico completo. El informe servirá como base para futuras acciones de prevención y planificación territorial en la región.
El estudio permitirá mejorar la prevención ante futuros sismos
El IGP explicó que los resultados de esta investigación contribuirán a actualizar la evaluación del peligro sísmico en el valle del Mantaro y a mejorar las estrategias de ordenamiento territorial y construcción segura en las zonas de mayor riesgo.
Tras el terremoto principal, el IGP también registró una serie de réplicas con epicentro en Chupaca, un comportamiento considerado normal luego de un evento sísmico de estas características y que continúa siendo monitoreado por los especialistas.
La información obtenida por el Instituto Geofísico del Perú permitirá comprender con mayor precisión por qué el sismo del 18 de julio tuvo un impacto tan severo en Junín.
Además de esclarecer el origen del evento, el estudio busca aportar evidencia científica para fortalecer la prevención, promover construcciones más seguras y reducir el riesgo frente a futuros movimientos sísmicos en una de las zonas con mayor actividad tectónica del país.