Lima Airport Partners advierte riesgos en el aeropuerto Jorge Chávez por posible crecida del río Rímac
Este 5 de noviembre de 2026, la empresa Lima Airport Partners (LAP), encargada de la administración del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, emitió un pronunciamiento en el que solicita la intervención de las autoridades ante los eventuales peligros que enfrentarían las instalaciones a causa de las lluvias ocurridas en las últimas horas.
Esta alerta surge frente a un probable aumento del agua que fluye por el río Rímac. Dicho escenario se debe a la llegada de la temporada de lluvias por el desarrollo del Fenómeno El Niño, factores climáticos que demandan labores por parte de las autoridades.
Trabajos del GORE-Callao dejan material en el río Rímac
No obstante, el reclamo de la entidad administradora se debe a las deficiencias observadas durante las tareas de limpieza y descolmatación ejecutadas por el Gobierno Regional del Callao en diversos tramos fluviales. Según el reporte, una fracción de los sedimentos extraídos continúa esparcida sobre el río o apilada en sus riberas
Cabe mencionar que estos restos no fueron evacuados ni conducidos hacia un depósito tras las intervenciones en la zona. Esta permanencia de escombros en el cauce normal de la corriente representa un problema para el tránsito libre del agua.
Ante ello, la presencia de este material acumulado eleva las probabilidades de que se registren desbordes en los zonas aledañas al terminal. Por este motivo, la operadora señaló que resulta importante corregir estas condiciones antes del inicio de las lluvias.
Impacto en la avenida Néstor Gambetta y pista de aterrizaje
En esa línea, el mensaje advierte que si las autoridades no subsanan estas observaciones a tiempo, una crecida del caudal ocasionaría aniegos directos sobre la avenida Néstor Gambetta. Asimismo, se producirían filtraciones que afectarían la avenida Néstor Gambetta.
No obstante, el peligro también se debe al ascenso en el nivel de las aguas subterráneas. Este hecho perjudicaría a áreas de la segunda pista de aterrizaje, además de dañar los sistemas eléctricos y las redes de comunicaciones.
Frente a este panorama, la compañía instó a los organismos competentes a gestionar la remoción y disposición final de los elementos depositados en el afluente.
De manera, la concesionaria aplica acciones preventivas mediante la vigilancia del nivel del agua, la conservación de los sistemas de drenaje y la activación de equipos de bombeo.