"No existe candidato de la Iglesia": Arzobispo de Lima advierte sobre uso político de la fe en las elecciones
El arzobispo de Lima, Carlos Castillo, lanzó un firme llamado a la ciudadanía en medio de la campaña electoral: evitar dejarse llevar por el uso de la religión como herramienta política. Durante su homilía, Castillo fue enfático en rechazar esta práctica con el objetivo de ganar votos.
"Desde ya les digo a todos de una vez: No existe candidato de la Iglesia. No es posible aceptar que ningún sacerdote, en ninguna misa, diga 'voten por tal o cual'".
Durante su discurso, el cardenal relató y denunció que algunos postulantes buscan "divinizarse" apareciendo en fotos con miembros del clero, lo que genera frente al electorado una falsa legitimidad religiosa.
"Una cosa que me ha pasado es que una persona quiere tomarse foto conmigo y yo acepto, y resulta que era un candidato. Entonces ya está divinizado, ya está santificado por la foto. Eso no se puede permitir",
Manipulación de la fe en campaña
Castillo advirtió que este tipo de prácticas se intensifican cuando los candidatos "ya no tienen nada que decir" y recurren a símbolos religiosos para "obtener beneficio propio".
En un país donde la fe católica continúa siendo la confesión mayoritaria dentro de la población peruana, Castillo señaló que la fe no puede ser instrumentalizada para fines políticos y pidió expresamente a los fieles "romper cualquier foto" en la que aparezcan candidatos junto a sacerdotes.
El arzobispo exhortó a los votantes a ejercer un voto consciente, basado en propuestas y no en manipulaciones emocionales ligadas a la religión. "La Iglesia no tiene candidato", reiteró, subrayando que su misión es pastoral y no política.
Castillo también vinculó este fenómeno con un riesgo mayor: el uso de la religión para justificar conflictos y divisiones. Recordó que la fe debe ser un espacio de unidad y no de confrontación.
Entre la fe y la guerra
Fuera del escenario local, el arzobispo advirtió que el uso de la religión no solo se instrumentaliza en campañas electorales, sino también en escenarios internacionales para justificar enfrentamientos armados. Señaló que hoy se apela a la fe como herramienta de confrontación, lo que agrava las tensiones mundiales.
Castillo alertó que estamos viviendo un momento crítico: "Estamos casi en la Tercera Guerra Mundial", dijo en referencia al conflicto en Medio Oriente, subrayando que la manipulación religiosa puede convertirse en un factor que legitime conflictos bélicos y divida a los pueblos.
En ese sentido, su llamado no se limita al contexto electoral peruano, sino que busca poner en evidencia el riesgo de que la religión sea usada como arma política y militar en un escenario global marcado por la violencia y la polarización.