Personal de limpieza recolectó más de 800 toneladas de basura tras celebraciones por Jueves Santo
La Municipalidad Metropolitana de Lima informó que durante las celebraciones del Jueves Santo se recolectaron más de 800 toneladas de residuos sólidos en el Cercado de Lima. La cifra, que incluye más de 150 toneladas solo en el Centro Histórico, pone en evidencia tanto la capacidad de respuesta del municipio como la enorme cantidad de basura generada en eventos masivos.
A través de la Gerencia de Servicios a la Ciudad y Gestión Ambiental, se desplegó un operativo especial con más de 500 operarios y el apoyo de 98 maquinarias pesadas, entre compactadoras, volquetes, camiones y cisternas.
Las brigadas realizaron recolección de residuos, eliminación de desmontes y limpieza de puntos críticos de manera continua, acompañando incluso las procesiones y escenificaciones religiosas para mantener el orden y la seguridad peatonal.
En paralelo, se ejecutaron labores de mantenimiento de áreas verdes y supervisión del alumbrado público, reforzando la seguridad ciudadana en las zonas intervenidas.
Voluntariado y sensibilización
El operativo contó también con la participación del programa de Voluntariado de Limpieza de la Municipalidad de Lima, cuyos integrantes recorrieron las calles sensibilizando a los ciudadanos sobre la importancia de no arrojar basura en la vía pública. Además, promovieron el uso adecuado de papeleras y apoyaron en la recolección de residuos, buscando generar conciencia en la población.
Un problema recurrente
Si bien el despliegue municipal permitió mantener las calles limpias durante una jornada de alta afluencia, la cifra de más de 800 toneladas recolectadas invita a reflexionar sobre el impacto ambiental y cultural de estas prácticas.
La acumulación de residuos en un solo día revela la necesidad de fortalecer la educación ciudadana y de promover hábitos responsables que reduzcan la generación de basura en espacios públicos.
La Semana Santa, como celebración masiva, se convierte en un espejo de los desafíos que enfrenta la ciudad de Lima en materia de gestión de residuos. La limpieza posterior es indispensable, pero la verdadera solución pasa por la prevención y por un verdadero cambio en la conducta de los propios ciudadanos.
El operativo de la Municipalidad de Lima durante el Jueves Santo demuestra capacidad logística y compromiso institucional, pero también expone la magnitud del problema de residuos en la capital. Más allá de la recolección, el reto está en fomentar una cultura de responsabilidad ambiental que evite que las calles se conviertan en depósitos improvisados de basura cada vez que la ciudad celebra una festividad masiva.