03/04/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 03/04/2026
La lucha contra la corrupción en las fuerzas del orden sumó un nuevo capítulo en Huaura. La Fiscalía anticorrupción logró la detención preliminar de cuatro policías acusados de haber participado en un grave caso de extorsión y secuestro contra dos ciudadanas.
El Primer Despacho de la Fiscalía Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Huaura, a cargo del fiscal provincial Christian Erick Manrique Mendoza, obtuvo la orden judicial que permitió detener a los suboficiales Fernando Trigoso, Junior Paredes y Bryan Rodríguez, así como al alférez Rubén Limay, todos integrantes de la Unidad de Servicios Especiales (USE) de la Policía Nacional del Perú.
Los agentes fueron capturados en la comisaría de Huaura, con apoyo operativo de la Dirección Contra la Corrupción (Dircocor) y de la Sub Unidad de Acciones Tácticas (SUAT).
Dinero a cambio de no 'sembrarles'
De acuerdo con la investigación, el pasado 17 de marzo los cuatro policías ingresaron violentamente al domicilio de dos mujeres en Huaura. Allí les exigieron el pago de S/ 10 000 a cambio de no sembrarles droga. Una de las víctimas fue trasladada por la fuerza para recoger el dinero que había conseguido gracias a un familiar, y solo después de entregar la suma recuperó su libertad.
El Ministerio Público sustentó el pedido de detención con diversos elementos probatorios:
- Acta de recepción de la denuncia verbal.
- Videos grabados por las propias agraviadas.
- Imágenes de cámaras de seguridad.
Estos materiales fueron considerados suficientes para acreditar la existencia de los delitos de cohecho pasivo en la función policial, concusión, extorsión y secuestro.
La detención de los cuatro policías pone nuevamente en el centro del debate la necesidad de reforzar los mecanismos de control interno en la PNP. La participación de agentes en delitos de extorsión y secuestro no solo afecta la confianza ciudadana, sino que también erosiona la legitimidad de la institución encargada de garantizar la seguridad.
El caso de Huaura refleja cómo la corrupción policial puede derivar en delitos graves que vulneran directamente los derechos de los ciudadanos. La rápida acción de la Fiscalía y el respaldo operativo de unidades especializadas muestran un esfuerzo por enfrentar estas prácticas, aunque también evidencian la magnitud del problema.
La detención de los cuatro policías constituye un paso firme en la lucha contra la corrupción dentro de la PNP. El proceso judicial que se abre ahora deberá garantizar sanciones proporcionales y servir como precedente para evitar que hechos similares se repitan. La ciudadanía espera que este caso se traduzca en justicia efectiva y en un fortalecimiento de la confianza en las instituciones.

