Un día como hoy se cumplen 66 años del mayor terremoto registrado en la historia
El 22 de mayo de 1960, a las 15:11 horas, la tierra se quebró en el sur de Chile. El epicentro se localizó cerca de Traiguén, en la Región de La Araucanía, y el movimiento telúrico se prolongó por más de 14 minutos, un lapso eterno que convirtió a Valdivia en el epicentro de la tragedia.
Con una magnitud de 9,5 Mw, el megaterremoto de Valdivia se convirtió en el más potente registrado instrumentalmente en la historia de la humanidad.
Víctimas y destrucción
El cataclismo dejó entre 1.655 y 2.000 muertos, más de 3.000 heridos y cerca de dos millones de damnificados. Valdivia quedó prácticamente destruida: barrios enteros se hundieron, puentes colapsaron y el puerto de Corral perdió gran parte de su infraestructura. La economía local se transformó, abandonando la industria pesada para volcarse hacia el comercio y la educación.
Tsunami y alcance global
El terremoto no solo que quedó en tierra, sino que desencadenó un tsunami que golpeó las costas chilenas y viajó por todo el Pacífico. Este efecto secundario también produjo pérdidas fuera de las costas sudamericanas: en Japón murieron 138 personas, en Hawái 61 y en Filipinas 32, víctimas de las olas gigantes que cruzaron el océano.
Incluso en California y México se registraron daños. La magnitud del evento fue tal que se estimó que liberó una energía equivalente a 20 mil veces la bomba de Hiroshima.
El paisaje cambió para siempre: terrenos se hundieron, ríos se desbordaron y semanas después el volcán Puyehue entró en erupción, cubriendo de cenizas el lago homónimo. La ruptura de la corteza se extendió por más de 1.000 km, con desplazamientos de hasta 40 metros en la falla.
Hoy, Valdivia recuerda aquel día con sirenas a las 15:11 horas y ceremonias solemnes. En Chile, la fecha fue instituida como el Día Nacional de la Memoria y Educación sobre Desastres, un recordatorio de que el país se ubica en el Cinturón de Fuego del Pacífico, la zona más sísmica del mundo.
Perú y la prevención tras el sismo de Ica
El recuerdo del megaterremoto de Valdivia se conecta con la realidad peruana. Hace tan solo 3 días, el martes 19 de mayo, un sismo de 6,1 grados sacudió Ica, dejando más de 20 heridos, daños en colegios y universidades, y el colapso parcial de la Catedral de la ciudad.
Aunque no hubo víctimas mortales, el evento recordó la vulnerabilidad del Perú frente a la actividad sísmica. La Marina de Guerra descartó riesgo de tsunami, pero el IGP advirtió sobre posibles réplicas.
La lección es clara: así como Chile aprendió de Valdivia, el Perú debe reforzar su cultura de prevención, revisar estructuras, preparar mochilas de emergencia y fortalecer la capacidad de respuesta de sus gobiernos regionales. La memoria de Valdivia y la experiencia reciente de Ica son recordatorios de que la preparación es la única defensa frente a la fuerza inconmensurable de la naturaleza.