Clásico de la Copa Escocesa acaba en violencia tras definición por penales entre Rangers y Celtic
El clásico del fútbol escocés entre Rangers FC y Celtic FC, uno de los más importantes de la última edición de la Copa de Escocia, terminó en un episodio de violencia que empañó la jornada deportiva. Tras la tanda de penales que dio la victoria al Celtic (4-0), cientos de aficionados irrumpieron en el campo y se enfrentaron en una batalla campal que obligó a la intervención inmediata de la policía .
Invasión y enfrentamientos
La eliminación del Rangers en los cuartos de final provocó que sus hinchas ingresaran al césped del estadio. Allí se produjeron golpes y empujones entre seguidores de ambos equipos, generando escenas de caos que fueron captadas por las cámaras y difundidas en redes sociales. La policía desplegó efectivos adicionales para dispersar a los hinchas y restablecer el orden.
El incidente ha generado preocupación en las autoridades deportivas de Escocia, que evalúan sanciones y medidas de seguridad reforzadas para futuros encuentros. La rivalidad entre Rangers y Celtic, conocida como el "Old Firm", es una de las más intensas del mundo y ha estado marcada históricamente por tensiones religiosas, sociales y políticas.
Un rivalidad histórica
El enfrentamiento entre Rangers y Celtic trasciende incluso mucho más allá de lo deportivo. El Celtic, tradicionalmente asociado a la comunidad católica e inmigrantes irlandeses, y el Rangers, vinculado a la comunidad protestante, han protagonizado choques que reflejan divisiones sociales en Glasgow.
Esta rivalidad es tan intensa que puede compararse, en términos de pasión y tensión, con el clásico peruano entre Alianza Lima y Universitario de Deportes, donde también se han registrado enfrentamientos entre hinchas en diversas ocasiones.
El Celtic logró imponerse en la tanda de penales tras un empate en tiempo reglamentario, asegurando su pase a la siguiente ronda de la Copa de Escocia. La victoria deportiva quedó opacada por los disturbios posteriores, que reavivan el debate sobre la seguridad en los estadios y el comportamiento de las barras bravas.
El clásico escocés entre Rangers y Celtic volvió a demostrar la intensidad de una rivalidad histórica, pero esta vez con un desenlace violento que preocupa a las autoridades. La invasión de campo y los enfrentamientos tras la tanda de penales ponen en evidencia la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en uno de los partidos más apasionados y conflictivos del fútbol mundial.