20/10/2026 / Exitosa Noticias / Deportes / Actualizado al 21/10/2026
Boca Juniors concretó una hazaña histórica al derrotar por 1-3 a Vasco da Gama en el estadio Maracaná y asegurar su boleto a la gran final de la Copa Sudamericana 2026. Tras haber caído por la mínima diferencia en el encuentro de ida disputado en La Bombonera, el equipo argentino saltó al campo brasileño con una mentalidad ofensiva que desarticuló los planes del conjunto local desde los primeros minutos.
Dominio inicial y golpes tácticos en el mítico Maracaná
El planteamiento táctico impuesto por el cuerpo técnico argentino sorprendió al cuadro brasileño, que mostró signos de fragilidad defensiva y nerviosismo ante la presión de los primeros compases del compromiso. La intensidad del conjunto visitante rindió frutos de manera inmediata cuando, a los cuatro minutos de juego, una jugada de balón detenido ejecutada desde el rincón izquierdo permitió a Lautaro Di Lollo ganar la posición en el área y conectar un certero cabezazo para igualar el marcador global.
Lejos de replegarse tras el tanto inicial, el cuadro 'xeneize' continuó generando peligro mediante transiciones rápidas y asociaciones precisas en el sector ofensivo. La falta de solidez en la última línea local quedó expuesta en una acción de presión alta donde un error en la salida defensiva permitió habilitar a Miguel Merentiel, quien avanzó con serenidad frente al guardameta rival para definir con solvencia y ampliar la ventaja para los intereses argentinos.
Reacción local, tensión en el marcador y la aparición providencial de Paredes
La insistencia del cuadro brasileño encontró recompensa en la segunda mitad mediante una jugada por las bandas que culminó con un centro preciso aprovechado por el lateral uruguayo, quien conectó un potente remate para batir la resistencia del arco visitante e igualar transitoriamente la serie. El tanto encendió los ánimos en las gradas del coloso de Río de Janeiro y obligó al banquillo argentino a reestructurar su mediocampo con variantes destinadas a recuperar el control de la pelota.
En medio de la tensión por la proximidad del tiempo reglamentario y el fantasma de la definición por penales, el cuerpo técnico visitante dispuso el ingreso de Leandro Paredes, mediocampista que logró recuperarse de manera exprés de una lesión muscular. Su presencia en la zona medular otorgó orden táctico y pausa en los momentos de mayor presión ejercida por el elenco local en campo contrario.
Cuando el cronometrador consumía los últimos minutos del encuentro, el volante argentino recibió el esférico en las inmediaciones del área grande y sacó un potente disparo con efecto que superó la estirada del guardameta, desatando la euforia del banquillo visitante. Con este agónico tanto, el equipo del Boca Juniors consolidó su clasificación y dejó sin margen de reacción al conjunto brasileño, que se despidió del certamen continental.

