¿Por qué las empresas eligen el sur de Lima? Estas son las tendencias que hoy definen la ubicación industrial
Los criterios para la selección de ubicaciones industriales han cambiado significativamente en el país, impulsados por el auge del e-commerce y la necesidad de descentralización logística.
Conectividad como eje de decisión
El sur de Lima, específicamente zonas como Lurín y Chilca, se ha consolidado como el epicentro del desarrollo industrial, gracias a su ubicación cercana a la carretera Panamericana Sur, conectando a Lurín con el puerto del Callao y de Chancay.
El interés empresarial por esta parte de la ciudad ha impulsado el crecimiento económico de la zona, incrementando el desarrollo inmobiliario y comercial en todo Lurín.
"La elección de una zona industrial ha evolucionado de una discusión sobre cuántos metros cuadrados ocupar a qué tan conectados podemos estar. Las empresas buscan entornos que les permitan optimizar costos logísticos, garantizar la seguridad de su inversión y reducir al mínimo posible sus tiempos, valorando la conectividad con puertos, aeropuertos y centros corporativos", señala Jorge Gagliardo, vicepresidente de Desarrollo Industrial en Grupo Centenario.
Expansión de las industrias a Lima Sur
En este contexto, Jorge comparte cuatro criterios esenciales que están marcando la pauta en la elección de espacios industriales estratégicos:
- Conectividad y accesibilidad: la cercanía estratégica a la Panamericana Sur es vital para el flujo de mercancías. Una ubicación óptima debe facilitar el acceso rápido a los principales puertos del país, así como al Centro de Lima en menos de 45 minutos.
- Infraestructura de clase mundial: las operaciones modernas requieren servicios garantizados. Esto incluye factibilidad de energía de baja y media tensión, redes de agua y desagüe, telecomunicaciones mediante fibra óptica y pavimentación diseñada para transporte pesado.
- Seguridad jurídica y zonificación: es fundamental contar con el respaldo de una compañía con trayectoria que garantice la propiedad del terreno. Asimismo, la zonificación debe ser compatible con actividades industriales de tipo I2 (Industria Liviana) o I3 (Gran Industria) para evitar conflictos operativos futuros.
- Ecosistema y servicios: siguiendo la tendencia de los entornos corporativos, las zonas industriales deben integrar áreas comunes y servicios complementarios (como zonas de parqueo, áreas verdes, ciclovías y espacios de descanso) que promuevan un mejor entorno para los colaboradores y reduzcan la fatiga durante la jornada.
El mercado industrial peruano atraviesa un proceso de maduración donde la especialización de los espacios se ha convertido en el nuevo estándar de calidad. Actualmente, la tendencia migratoria de las empresas refleja una búsqueda de entornos plenamente implementados que permitan abandonar la convivencia con zonas residenciales o vías públicas no aptas para el transporte pesado.