Sylvester Stallone revela que padeció un trastorno y usó esteroides para Rocky: "Se convirtió en una obsesión"
Sylvester Stallone reveló que su transformación física para Rocky III llegó a extremos que afectaron su alimentación y salud. El actor contó que desarrolló bulimia, alcanzó 2,6 % de grasa corporal y utilizó esteroides mientras buscaba mantener el cuerpo que exigían sus personajes de acción.
La obsesión con su físico
La confesión apareció en una entrevista publicada por The New York Times el 26 de septiembre, antes del lanzamiento de su autobiografía The Steps. Stallone explicó que su relación con el físico comenzó con Rocky y Rambo, pero después se convirtió en una obsesión.
"Luego se convirtió en una obsesión. Algo realmente grave. Llegué al punto de volverme bulímico", declaró.
Stallone explicó que comenzó a considerar su cuerpo como una especie de armadura para sus personajes. Para Rocky buscó una apariencia cuidada y, con Rambo, quiso desarrollar una imagen más atlética, agresiva y flexible durante sus preparaciones físicas.
Durante la filmación de Rocky III, estrenada en 1982, Stallone aseguró que llegó a tener apenas 2,6 % de grasa corporal. También relató que no podía mantener los alimentos o que, en algunos momentos, no quería hacerlo debido a su obsesión por conservar aquel nivel físico.
El actor también habló sobre el uso de esteroides. Stallone afirmó que recurrió a estas sustancias para sostener ese nivel de condición física durante periodos prolongados y mencionó ciclos de seis semanas. Sus declaraciones fueron realizadas mientras recordaba las exigencias de su etapa como estrella de acción.
Las consecuencias físicas de su carrera
El desgaste no quedó limitado a la alimentación y al entrenamiento. Stallone señaló que su carrera física tuvo consecuencias posteriores y detalló que pasó por nueve operaciones de espalda, dos intervenciones en los hombros y tres fusiones cervicales, además de lesiones relacionadas con sus escenas de riesgo.
Otro momento señalado por Stallone ocurrió durante Cop Land, de 1997, donde interpretó a un personaje con sobrepeso y parcialmente sordo. El actor explicó que aquel papel representó un cambio en su relación con el físico, porque ya no necesitaba mantener la apariencia muscular asociada a Rocky y Rambo.
A sus 80 años, Stallone mantiene actividad física, aunque reconoció que las exigencias de su carrera tuvieron un costo importante. También recordó que durante décadas realizó sus propias escenas de riesgo y señaló que, si pudiera repetir su trayectoria, dejaría que otros intérpretes asumieran esas secuencias.
La entrevista también mostró cómo Stallone modificó su preparación física con el paso de los años. El actor explicó que dejó atrás la necesidad de mantener aquella apariencia cuando interpretó otros personajes, mientras las lesiones acumuladas continuaron marcando su trayectoria cinematográfica posterior durante décadas.