Avioneta de la FAP aterriza de emergencia en campo de cultivo: Esto es lo que se sabe
La tranquilidad de la mañana en Chiclayo se vio alterada por un inesperado visitante del cielo. Una avioneta de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), modelo GameBird GB-1, tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en un campo de cultivo del caserío Chacupe Bajo, distrito de La Victoria.
El hecho ocurrió alrededor de las 10:30 a.m. del martes 5 de mayo, cuando dos aeronaves del Grupo Aéreo N° 6 realizaban un vuelo rutinario de entrenamiento.
La maniobra del piloto
La aeronave, pilotada por el Capitán FAP Renzo Maticorena Gómez, reportó fallas técnicas que aún están por determinarse. Siguiendo los protocolos de emergencia, el oficial logró ejecutar un aterrizaje forzoso a cuatro kilómetros del aeropuerto de Chiclayo. Gracias a su experiencia y pericia de manejo, el piloto resultó ileso y no se registraron daños personales ni materiales a terceros.
Se investigan las causas técnicas del incidente
La Fuerza Aérea del Perú emitió el Comunicado Oficial Nº 005-2026, en el que confirmó el incidete y anunció la inmediata activación de la Junta de Investigación de Accidentes e Incidentes.
Este equipo técnico se encargará de realizar las diligencias necesarias para determinar las causas exactas de la falla. La institución agradeció la preocupación ciudadana y reiteró su compromiso de servicio y protección a la Nación.
El GameBird GB-1 es una aeronave ligera utilizada principalmente para entrenamiento avanzado y acrobacias. Su incorporación en la FAP responde a la necesidad de fortalecer la preparación de pilotos en maniobras de alta exigencia. Aunque se trata de aviones modernos, como toda aeronave están expuestos a riesgos técnicos que requieren constante mantenimiento y supervisión.
El aterrizaje de emergencia en Chiclayo deja en evidencia la importancia de la preparación de los pilotos y la capacidad de respuesta de la Fuerza Aérea. La pericia del Capitán Maticorena evitó que un incidente técnico se convirtiera en tragedia, mientras que la activación inmediata de la Junta de Investigación garantiza transparencia en el proceso.
Más allá del susto, el episodio refuerza la confianza en los protocolos de seguridad aérea y en la labor de quienes, desde el aire, cumplen funciones esenciales para la defensa nacional.