Muere en UCI paciente baleado que sobrevivió a ataque de falsos enfermeros en hospital de Trujillo
El caso que conmocionó a Trujillo tuvo un desenlace fatal. El paciente que había sobrevivido a un ataque armado y posteriormente a un intento de asesinato dentro del Hospital Regional de Trujillo falleció en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). La noticia confirma la gravedad de la violencia que se extiende incluso a espacios destinados a la recuperación y la salud.
Falsos enfermeros intentaron matarlo
El hombre había sido baleado días atrás en el distrito de La Esperanza, lo que motivó su internamiento en el hospital. Mientras permanecía en UCI, un sujeto disfrazado con bata de enfermero intentó inyectarle una sustancia desconocida, hecho que fue frustrado por familiares y personal médico. La Policía Nacional detuvo a dos presuntos implicados y se incautó la jeringa para peritajes.
Este episodio generó alarma nacional, pues evidenció cómo la criminalidad organizada puede infiltrarse en instituciones de salud, poniendo en riesgo no solo a pacientes, sino también a trabajadores y visitantes.
Pese a los esfuerzos médicos, el paciente no logró superar las graves lesiones ocasionadas por el ataque armado inicial. Su muerte en UCI marca el cierre de un caso que había despertado esperanza tras sobrevivir al intento de asesinato dentro del hospital.
Investigación en curso
La Fiscalía y la Policía continúan con las investigaciones para determinar la identidad de los autores intelectuales y materiales de ambos ataques. Se presume que el paciente era objetivo de una organización criminal, lo que explicaría la insistencia en acabar con su vida incluso dentro de un hospital.
Las autoridades han reforzado la seguridad en el Hospital Regional de Trujillo, limitando el acceso a áreas críticas y aumentando la presencia policial, en respuesta a la vulnerabilidad expuesta por este caso.
La muerte del paciente ha generado indignación en la ciudadanía, que cuestiona la capacidad del Estado para garantizar seguridad en espacios públicos esenciales. Vecinos y familiares han expresado su temor de que la violencia se normalice y que los hospitales, en lugar de ser refugios de vida, se conviertan en escenarios de ataques criminales.
El fallecimiento del paciente baleado y luego atacado por falsos enfermeros en Trujillo refleja la crudeza de la inseguridad que atraviesa el país. El caso se convierte en símbolo de la urgencia de reforzar protocolos de seguridad hospitalaria y de enfrentar con firmeza a las organizaciones criminales que operan con impunidad. La investigación en curso será clave para esclarecer responsabilidades y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.