Trujillo: cámaras revelan planificación del detrás del secuestro y cuádruple homicidio
La investigación policial sobre el secuestro de Jenss Lara y el asesinato múltiple registrado en Trujillo continúa avanzando con la revisión de cámaras de seguridad. Desde la avenida Usares de Junín, las autoridades reconstruyen parte de la ruta que habría seguido el grupo involucrado en los hechos ocurridos durante la madrugada del 30 de agosto.
Cámaras captan movimientos antes del crimen
El 27 de agosto una camioneta Toyota Hilux blanca fue registrada en la urbanización Paraíso, en Moche. Las imágenes muestran a varios sujetos ingresando y saliendo del vehículo, mientras que posteriormente se observa la llegada de un automóvil Suzuki negro.
Las reuniones y desplazamientos captados en la zona son analizados por la Policía Nacional como posibles coordinaciones previas al crimen.
Uno de los datos considerados relevantes en la investigación es que el propietario de la camioneta sería la misma persona que alquiló la vivienda utilizada como casa de cautiverio del empresario minero secuestrado.
Esta coincidencia es materia de investigación para determinar si existe una relación entre el inmueble, el vehículo y los presuntos responsables del secuestro.
Días después, la camioneta fue ubicada nuevamente en un grifo de la avenida España. En el lugar se observaron personas de características similares a las registradas en Moche, incluyendo mujeres. Los ocupantes vienen siendo investigados para establecer su presunta participación en los hechos.
Interceptación terminó con cuatro asesinatos
La madrugada del 30 de agosto, el grupo habría interceptado al empresario en el cruce de las avenidas Usares de Junín e Isabel de Bobadilla. Según el reporte, los presuntos delincuentes habrían utilizado una modalidad de suplantación de autoridad, haciéndose pasar por agentes de la ley para ejecutar la intervención.
Durante el ataque fueron asesinadas cuatro personas: dos varones y dos mujeres. El múltiple crimen se convirtió en uno de los principales elementos de la investigación, mientras la Policía busca esclarecer cómo se desarrolló la emboscada y cuál fue el vínculo entre los implicados.
Las pericias y el seguimiento de las imágenes de videovigilancia vienen reforzando la hipótesis de que el ataque no habría sido un hecho aislado. La presencia de los vehículos, los desplazamientos previos y la posible utilización de una vivienda de cautiverio forman parte de las líneas de investigación que buscan determinar el nivel de planificación.
En conclusión, el caso del secuestro de Jenss Lara y el asesinato múltiple en Trujillo permanece bajo investigación policial. La revisión de cámaras y las pericias serán determinantes para identificar a los responsables, esclarecer el móvil del ataque y establecer si los movimientos registrados días antes estuvieron directamente relacionados con el crimen.