Caso "Mamanivideos": Condenan a Fredy Aragón, exgerente de SUCAMEC, por gestiones en compra de votos
La Segunda Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima Centro, a cargo del fiscal provincial Raúl Ernesto Martínez Huamán, consiguió la condena del exgerente de Políticas de la SUCAMEC, Fredy Guido Aragón Valdez, por el delito de tráfico de influencias.
El fallo se relaciona con el escándalo político de 2018, cuando se buscaba evitar la vacancia del entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski.
El rol de Aragón
Durante el juicio oral se acreditó que Aragón ofreció interceder ante altos miembros del Poder Ejecutivo para favorecer la votación contra la vacancia presidencial.
Entre el 15 y el 19 de marzo de 2018, invocó falsas influencias ante el fallecido excongresista Moisés Mamani, prometiendo gestionar transferencias presupuestales hacia gobiernos locales de Puno y facilitar contrataciones en el Proyecto Especial Binacional Lago Titicaca.
A cambio de estos ofrecimientos ilícitos, solicitó que Mamani votara en contra de la vacancia de Kuczynski y que convenciera a otros parlamentarios de su bancada para hacer lo mismo en el Pleno del Congreso. La Fiscalía demostró que el exfuncionario pretendía instrumentalizar la función pública para torcer decisiones políticas parlamentarias.
La sentencia
Tras la sustentación fiscal, el Poder Judicial impuso a Aragón tres años de pena privativa de libertad, suspendida por dos años bajo reglas de conducta. Además, se dispuso el pago de una reparación civil de S/ 6000 a favor del Estado, su inhabilitación por un año para ejercer cargos públicos y el pago de 365 días multa.
La condena se suma a las sanciones previas que ya había enfrentado en el ámbito administrativo, cuando fue destituido de la SUCAMEC por faltas graves vinculadas a probidad y transparencia.
El episodio se enmarca en el escándalo de los llamados "Kenjivideos" o "Mamanivideos", donde se evidenciaron negociaciones para evitar la vacancia de PPK. En esas grabaciones aparecieron los entonces congresistas Kenji Fujimori, Guillermo Bocángel y Bienvenido Ramírez, quienes también fueron procesados y condenados por tráfico de influencias.
Aragón, desde su posición de funcionario público, reforzaba las promesas de apoyo y beneficios que se ofrecían a cambio de votos. Su condena confirma que su rol como exgerente de Políticas de la SUCAMEC fue clave para demostrar cómo se intentó manipular las decisiones parlamentarias mediante ofrecimientos indebidos.
El fallo envía un mensaje claro: ningún servidor público puede usar su cargo para negociar favores políticos, y la justicia sancionará cualquier acto que atente contra la probidad en la gestión estatal.