¡Pastor tras las rejas!: Justicia boliviana dicta prisión preventiva contra líder evangélico peruano por presunto abuso
El Poder Judicial de Bolivia dispuso seis meses de prisión preventiva contra el pastor peruano Marco Núñez del Arco, líder de la iglesia evangélica Dios con Nosotros, con sede en Santa Cruz. La medida fue adoptada mientras avanza una investigación por un presunto abuso sexual que habría ocurrido en 1999.
Según los antecedentes del caso, la denunciante tenía 16 años al momento de los hechos y el imputado 36. La audiencia de medidas cautelares se darrolló en estricta reserva y se extendió por más de siete horas. Durante la sesión, la defensa presentó varios recursos y cuestionó el pedido de la Fiscalía, pero el juez determinó que el religioso permanezca detenido mientras continúan las diligencias.
En los exteriores del tribunal, seguidores del pastor realizaron oraciones y cánticos en señal de apoyo. Su abogado, Víctor Cartagena, calificó la resolución como un precedente negativo y anunció que interpondrá una apelación.
Debate sobre la normativa aplicada
Uno de los principales argumentos de la defensa es que se habría aplicado de manera retroactiva la ley destinada a garantizar a las mujeres una vida libre de violencia, vigente desde 2013, pese a que los hechos denunciados ocurrieron antes. El abogado sostiene que el sustento judicial menciona una supuesta violencia sistemática que habría comenzado hace más de 25 años.
Sin embargo, durante la audiencia el magistrado dejó claro que la investigación debe ajustarse a la normativa vigente en el momento en que se produjeron los hechos. La defensa indicó que esperará el pronunciamiento de instancias superiores sobre la apelación presentada.
Más denuncias y reacciones
El proceso se amplió tras una nueva denuncia presentada por Esther Olivares, prima del acusado, por un caso similar. Ese expediente fue archivado en un inicio por la Fiscalía, pero luego reabierto para nuevas diligencias.
Núñez del Arco acudió a declarar ante el Ministerio Público, donde optó por guardar silencio, acogiéndose a su derecho constitucional. Días antes había anunciado que daría su versión pública, pero finalmente no respondió a las preguntas de los fiscales. En declaraciones previas sostuvo que las acusaciones se deben a un supuesto resentimiento personal y que surgieron tras su matrimonio con la exreina de belleza, Desirée Durán. Esas afirmaciones forman parte del contexto, aunque no constituyen pruebas dentro del proceso.
La Iglesia Dios con Nosotros informó que decidió apartarlo temporalmente de sus funciones pastorales mientras duren las investigaciones. Por su parte, la Red Alerta 348 pidió que el caso sea tratado con diligencia y sin discursos que desacrediten a quienes denuncian violencia sexual.
Este proceso ha generado amplio debate. Más allá de la defensa y las acusaciones, el caso refleja la sensibilidad social frente a denuncias de este tipo. La justicia deberá esclarecer los hechos con respeto al debido proceso y a los derechos de todas las partes involucrada.