Delcy Rodríguez afirma que fue amenazada de muerte si no cooperaba con EE.UU. tras la captura de Maduro
Un audio difundido en redes sociales muestra a Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, relatando lo que describe como uno de los momentos más críticos de su vida política.
Según su testimonio, Estados Unidos le habría dado un ultimátum de apenas 15 minutos para acatar sus exigencias o enfrentar la muerte junto a su hermano Jorge Rodríguez y el ministro del Interior Diosdado Cabello.
La grabación, en la que se dirige por altavoz a un grupo de funcionarios e influencers oficialistas, revela un relato cargado de dramatismo. Rodríguez asegura que nunca imaginaron que Washington "cruzaría la línea de atacar directamente" la capital venezolana.
"Nunca pensamos que sería de esta naturaleza tan salvaje y criminal. Nos dieron a Diosdado, a Jorge y a mí, quince minutos para responder, sino nos iban a matar", afirma.
Relación con su primera reacción
El relato cobra mayor sentido si se recuerda la primera reacción pública de Rodríguez tras la captura de Maduro: pedir una prueba de que el mandatario estuviera con vida.
Esa solicitud, que en su momento generó dudas sobre la situación interna del chavismo, ahora se entiende como parte de un escenario de incertidumbre y presión extrema, donde incluso se les informó que Maduro y su esposa habrían sido asesinados.
La declaración de Rodríguez parece transmitir la idea de que el liderazgo chavista enfrentó una presión inmediata y que su decisión de mantenerse en el poder fue tomada bajo amenaza directa. Al mencionar que estaban "listos para correr la misma suerte" que Maduro, buscaría reforzar un relato de resistencia y sacrificio frente a "chantajes permanentes" de Washington.
El audio aparece en un momento en que medios internacionales han difundido versiones contradictorias sobre el rol de Rodríguez tras la caída de Maduro.
Mientras algunos señalan que habría coordinado con Estados Unidos la salida del exmandatario, su propio relato la coloca como víctima de amenazas y como figura que asumió la conducción del país en condiciones extremas, lo que deja a la expectativa la respuesta que pueda dar Trump tras estas afirmaciones.
Implicancias y reacciones posibles
La afirmación abre un nuevo capítulo en la narrativa oficialista, que busca consolidar la imagen de un liderazgo que enfrenta a una "potencia nuclear" sin miedo, pero con "prudencia estratégica". El mensaje también intenta legitimar su posición como presidenta interina, responsable de rescatar a los "rehenes" que, según ella, siguen bajo control estadounidense.
El audio difundido revela un relato de ultimátum y amenaza tras la captura de Maduro. Al vincularlo con su primera reacción —pedir pruebas de vida del líder chavista—, la declaración refuerza el discurso de resistencia frente a la presión internacional, aunque contrasta con otras narrativas que la señalan como negociadora con Washington.