Los Testigos de Jehová anuncian un cambio en su postura sobre las transfusiones de sangre
La prohibición de las transfusiones de sangre ha sido, durante décadas, una de las enseñanzas más controvertidas de los Testigos de Jehová. La interpretación literal de pasajes bíblicos sobre "abstenerse de la sangre" llevó a que miles de fieles rechazaran procedimientos médicos que podían salvarles la vida, convirtiéndose en un símbolo de identidad doctrinal y en un motivo de críticas externas.
El pasado viernes, el Cuerpo Gobernante, máximo órgano de la confesión con sede en Estados Unidos, difundió un comunicado en el que introdujo una "aclaración" sobre sus enseñanzas. En él se reconoce un cambio de postura respecto al uso de la sangre en atención médica y quirúrgica, dejando en manos de cada creyente la decisión de cómo proceder en determinados casos.
El anuncio fue interpretado por algunos expertos como un "antes y después" en la historia de la organización, un movimiento que aparenta apertura, pero que en realidad refleja la capacidad de la cúpula para modificar arbitrariamente sus normas.
¿Qué es lo que cambió?
La novedad radica en que, por primera vez, los Testigos de Jehová permiten que sus fieles decidan si aceptan la extracción y almacenamiento de su propia sangre antes de una intervención quirúrgica, para luego reutilizarla en el mismo procedimiento.
Se trata de una modalidad de autotransfusión que hasta ahora estaba vetada. Sin embargo, la prohibición de recibir sangre ajena se mantiene intacta, lo que limita el alcance real de la modificación.
Para analistas del tema, este giro doctrinal responde a dos factores: por un lado, busca frenar el número creciente de abandonos dentro de la organización; por otro, pretende mejorar la imagen pública frente a autoridades y tribunales que han cuestionado sus prácticas, todo con el fin de suavizar la percepción social de la confesión.
Testimonios de exmiembros
Becky Quesada, representante de la Asociación Española de Víctimas de los Testigos de Jehová, recordó cómo la prohibición afectó a su padre, quien no pudo recibir una transfusión durante una operación de cáncer. El retraso en el procedimiento derivó en complicaciones graves que marcaron su vida. Para ella, el cambio llega demasiado tarde y no repara el daño causado.
El anuncio del Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová sobre la posibilidad de autotransfusiones marca un giro doctrinal que, aunque limitado, rompe con una de las prohibiciones más emblemáticas de la organización. El impacto real dependerá de cómo los fieles lo asuman y de si la medida logra frenar el desgaste interno y mejorar la imagen externa de la confesión.