Rusia bombardea Kiev en su primer día del año escolar: Zelensky condena la ofensiva
Este martes 1 de septiembre, día en que Ucrania celebraba el inicio de su ciclo escolar, Rusia lanzó un ataque masivo contra Kiev y su región. La ofensiva, realizada con misiles de largo alcance y drones de combate, dejó al menos 12 muertos y decenas de heridos, interrumpiendo ceremonias escolares y obligando a miles de niños a refugiarse en sótanos y búnkers.
El presidente Volodímir Zelensky visitó una escuela reconstruida en la región de Kiev y, en medio de sirenas de alerta, condenó la ofensiva. "Los rusos son despreciables. ¡Es primero de septiembre, chicos!", expresó, subrayando que Moscú convierte a los niños en parte de la guerra.
El ataque
Según las autoridades ucranianas, ocho de las víctimas murieron en la capital, siete de ellas en un depósito ferroviario y estructuras cercanas. Las otras cuatro fallecieron en Boríspil, a 30 kilómetros de Kiev, tras el impacto en un edificio residencial de cinco plantas.
El Ministerio de Defensa ruso reivindicó el bombardeo como un "ataque masivo con armas de alta precisión" dirigido contra empresas del complejo militar-industrial y contra infraestructuras energéticas vinculadas al suministro de combustible a las Fuerzas Armadas de Ucrania.
Zelensky y la infancia bajo guerra
Durante su visita, Zelensky compartió con alumnos en un refugio antiaéreo escolar, donde los niños lo recibieron con saludos tradicionales y canciones. El mandatario destacó lo insólito de que los ataques continúen incluso en fechas simbólicas:
"Saben, incluso entre enemigos, generalmente hay un entendimiento de que los niños son niños. Pero los rusos convierten a los niños en parte de esta guerra, y lo están haciendo justo ahora."
El presidente agradeció a docentes y familias por sostener la continuidad educativa pese a los intentos rusos de interrumpir el ciclo lectivo. Reiteró además su pedido a los socios internacionales para que refuercen el suministro de sistemas de defensa aérea, en momentos en que Ucrania enfrenta escasez de misiles interceptores Patriot.
El ataque coincidió con nuevas amenazas de Moscú en el Báltico, donde la cancillería rusa advirtió que cualquier acción hostil recibirá una respuesta "devastadora". En paralelo, Ucrania lanzó drones contra el puerto ruso de Ust-Luga, en el golfo de Finlandia, provocando daños e incendios en instalaciones clave para las exportaciones de fertilizantes, petróleo y carbón.
El inicio del año escolar en Ucrania, que debía ser un día de esperanza, se convirtió en un recordatorio de la crudeza de la guerra. La imagen de niños con globos y uniformes descendiendo a refugios resume la paradoja de un país que intenta mantener la normalidad educativa bajo bombardeos. Para Zelensky, la ofensiva rusa no solo es un ataque militar, sino un intento de quebrar la infancia y la vida cotidiana de su nación.