Sheinbaum defiende canción "La niña futbolista" de Julieta Venegas tras polémica: "No se pretendía que fuera oficial"
El pasado 29 de mayo, el gobierno de Claudia Sheinbaum presentó la canción "La niña futbolista", interpretada por Julieta Venegas, como parte de un evento que incluía un concurso de dominadas con balón para ganar boletos al Mundial 2026.
Lo que parecía un gesto cultural y deportivo terminó generando una fuerte polémica en redes sociales, donde se cuestionó tanto la pertinencia del tema como su origen.
La defensa de Sheinbaum
Este miércoles 10 de junio, en su conferencia matutina, Sheinbaum salió al frente de las críticas y aclaró el objetivo de la iniciativa.
"Aclaro, la canción de Julieta Venegas nunca pretendió ser la canción oficial del Mundial. Obviamente está dedicada a las niñas que juegan fútbol, y la pusimos ese día porque regalamos boletos a las jóvenes que ganaron el concurso de las dominadas para obtener los boletos del Mundial".
Con estas palabras, la mandataria buscó desmarcarse de la idea de que el tema tuviera carácter oficial y subrayó que se trataba de un homenaje simbólico.
¿Por qué se armó la polémica?
La controversia se originó por varios factores, como el origen del tema, con usuarios recordando que la canción no era original, sino una adaptación de la versión de la banda mexicana Los Patita de Perro de 1998, considerada por muchos más auténtica y agradable.
Asimismo, los cambios en la letra introducidas fueron interpretadas como un intento de impulsar una agenda política poco orgánica, aprovechando el contexto del Mundial, en medio de la expectativa por el inicio de un torneo esencialmente masculino, lo que llevó a críticos a señalar que el discurso no se sostenía por sí mismo sin ese marco.
Sumado a ello, algunos señalaron que existe un desfase con la realidad del fútbol femenino y apuntaron a que el mensaje de la canción no reflejaba los avances actuales, como la existencia de ligas profesionales femeninas y la eliminación de barreras de género en el deporte.
Las críticas se multiplicaron en plataformas digitales, donde se acusó al gobierno de querer imponer un mensaje en lugar de reconocer los logros reales del fútbol femenino. Algunos usuarios señalaron que el tema parecía más un recurso propagandístico que un verdadero homenaje.
La polémica por "La niña futbolista" revela la sensibilidad que despierta el cruce entre política, cultura y deporte. Mientras Sheinbaum insiste en que la canción solo buscaba celebrar a las niñas que aman el fútbol, los detractores ven en la iniciativa un intento de capitalizar el Mundial para impulsar un discurso que no refleja plenamente la realidad del fútbol femenino.
El debate deja en claro que, en tiempos de grandes eventos deportivos, cualquier gesto simbólico puede convertirse en un terreno de disputa sobre autenticidad, representación y agendas políticas.