Tragedia en Japón: dos muertos y 16 heridos tras el vuelco de gigantescas carrozas durante tradicional festival
Lo que prometía ser una jornada de devoción y fervor cultural en Japón terminó convirtiéndose en una tragedia. Los hechos ocurrieron durante el fin de semana en las localidades de Izumisano e Izumiotsu, situadas en la prefectura de Osaka, en el marco del tradicional festival Danjiri.
Dos enormes carrozas de madera volcaron de manera aparatosa tras perder la estabilidad en plena marcha, provocando la muerte de dos hombres de 51 y 48 años —quienes cumplían la labor de coordinar el equilibrio de las estructuras— y dejando a otras 16 personas con diversas lesiones.
¿Qué es el festival Danjiri y cuál es su origen?
El Danjiri Matsuri es una de las festividades más imponentes y populares de la región de Osaka, cuyos orígenes se remontan al año 1703, cuando los gobernantes locales promovieron ofrendas para pedir por una abundante cosecha.
El evento consiste en el traslado de pesados carros de madera (danjiri) que asemejan santuarios portátiles y pueden llegar a pesar cerca de cuatro toneladas. Estos monumentos rodantes son tirados a toda velocidad por equipos formados por cientos de participantes a través de las calles de los vecindarios.
La peligrosa y desafiante maniobra del Yarimawashi
El principal atractivo y a la vez el mayor peligro del festival es la ejecución del yarimawashi. Esta arriesgada técnica consiste en hacer girar las moles de cuatro toneladas en esquinas cerradas a un ángulo de 90 grados sin detener la marcha. Para lograrlo, los equipos de tracción corren a gran velocidad mientras los guías apostados en la parte superior e inferior intentan mantener el control de la inercia.
Sin embargo, en esta edición, la pérdida de estabilidad en dos de los recorridos provocó que las estructuras colapsaran lateralmente, aplastando a parte de los colaboradores. Los impactantes videos del accidente no tardaron en viralizarse en plataformas digitales, poniendo nuevamente bajo la lupa los riesgos extremos de esta milenaria tradición japonesa.
El fatídico desenlace en las celebraciones de Osaka ha generado una profunda consternación en todo el país asiático. Mientras las autoridades locales evalúan las circunstancias que rodearon los vuelcos, el hecho reabre la discusión sobre la necesidad de replantear los protocolos de seguridad en los festivales tradicionales donde la adrenalina y el esfuerzo físico extremo ponen a prueba la propia vida de los participantes.